Grupo San José consiguió un beneficio neto de 961.000 euros entre los meses de enero y marzo, un 280% más que en igual periodo de hace un año. La contención de gastos financieros y, sobre todo, la venta de activos han hecho posible la mejoría de balance. Sin embargo, a pesar de estas cifras, la compañía ha cerrado la sesión bursátil al mismo precio al que lo hizo ayer.
El grupo constructor cosechó un 35% de sus ingresos, más de un tercio del total, en el exterior. Sin embargo, la apuesta internacional de la compañía no fue suficiente para compensar el descenso del 28,2% de la facturación en España. Así, la cifra de negocio global cayó en un 21,2% en el primer trimestre del año, mientras que resultado bruto de explotación se quedó en 21,51 millones de euros, un 8,7% menos.
A cierre de marzo, la deuda financiera neta de San José asciende a 1.607,97 millones de euros, un 1,1% menos que a término del año 2012. Sin embargo, la cifra contrasta con los 79,33 millones de euros en que se sitúa hoy por hoy su maltrecha capitalización bursátil.
El área de construcción, foco de negocio del grupo español, fue el que más notó la mordida de la crisis en los últimos meses, con una caída del 24,3% en sus ingresos que atribuye a las dificultades “que atraviesa el mercado nacional y a la significativa reducción de la licitación de obras públicas”. La división inmobiliaria generó un 33,1% más de facturación que hace un año gracias a la venta de activos por 6 millones de euros. Por último, la división de energía cedió un 5%, hasta los 2,8 millones de euros.






