Sacyr es incapaz de forjar el giro alcista en Bolsa con el que muchos llevan tiempo especulando. A pesar de nuevas desinversiones y nueva mejora de consejo, sus títulos llegaban a ceder un 1,4% en los cruces más amargos de este martes, más allá de lo que cedía el Ibex 35. Sobre la constructora pesan ya dos sesiones consecutivas en rojo y un descenso del 12% acumulado en lo que va de año.
Los analistas de Carax-Alpha Value han mejorado hoy mismo su consejo sobre Sacyr al aconsejar la compra de sus acciones, con un precio objetivo de 1,90 euros, con lo que otorgan un potencial alcista del 32%. Esta es la principal resistencia alcista del valor, que es incapaz de alcanzar desde hace ya siete meses. Concretamente, la presidida por Manuel Manrique no ha cotizado a esas alturas desde el pasado 21 de septiembre. Desde entonces, un rebote tras otro ha buscado conquistar esta cota clave sin ningún éxito.
La mejora de recomendación ha llegado justo después de que la constructora haya anunciado que Testa, su filial inmobiliaria, ha vendido un edificio de oficinas en Miami por 184 millones de dólares (unos 140 millones de euros). Una operación con la que ha conseguido unas plusvalías cercanas a 50 millones de euros además de avanzar en su “estrategia de rotación de activos maduros y reducción de deuda”, uno de los grandes objetivos de la dirección de Manrique.
El edificio en cuestión se encuentra ubicado en el número 1.111 de la avenida Brickell de la ciudad estadounidense. Cuenta con una superficie alquilable para oficinas superior a 48.000 metros cuadrados ocupados por el Sabadell United Bank, Hunton & Williams, Credit Suisse y Baker & McKenzie, entre otros. Testa, que hoy se apuntaba caídas de hasta el 1,6% en el Mercado Continuo, dispone de un patrimonio inmobiliario de 1,5 millones de metros cuadrados centrado en oficinas y centros comerciales, además de hoteles, naves logísticas, residencias y viviendas.
Este martes, el volumen de negociación en Sacyr se mantenía muy débil frente a su media anual. Al ecuador de la jornada, tan solo cambiaban de manos 1,2 millones de acciones de la compañía frente a casi 4 millones en que se sitúa su registro habitual de una sesión completa. En las compras, los gestores más activos eran los de Deutsche Bank, Credit Suisse y BBVA, mientras que las ventas las dirigían las mesas de Chevreux-Crédit Agricole, Banco Espírito Santo y Bankia Bolsa.






