El abogado designado por la Casa Real para la defensa de la infanta Cristina en su imputación en el ‘caso Nóos’, Miquel Roca Junyent, ha abandonado este jueves su cargo en La Seda de Barcelona. Hasta hoy era presidente de la junta general de accionistas de la química catalana, puesto que ha abandonado “por motivos personales” según consta en un comunicado remitido por la compañía.
La renuncia de Miquel Roca, también padre de la Constitución española, llega en un momento de especial dificultad para La Seda. Tanto que, según algunas fuentes del mercado, la propia supervivencia de la compañía pende de un hilo si no se alcanza el esperado acuerdo para refinanciar deuda cuyo plazo límite ya ha sido extendido en varias ocasiones.
Un momento complicado
En su comunicación a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, la cotizada se limitaba a señalar que “ha tomado conocimiento de la renuncia […] agradeciéndole los servicios prestados a la compañía”. Un asunto de trámite en comparación con la reunión del consejo de administración que, según fuentes próximas a la compañía, se celebraba hoy en los cuarteles de La Seda. En la cita se debatía nada menos que aceptar la propuesta del fondo oportunista Anchorage Capital Group, que más que asegurar la pervivencia de la actividad de la compañía solo parece pasar por el salvamento de sus finanzas frente a sus impagados acreedores, según estas mismas fuentes.
El fondo neoyorquino se habrían hecho ya con un 40% de la deuda de La Seda con la que buscaría forzar un hipotético canje por las depreciadas acciones del grupo químico. Este ‘hedge fund’ se describe a sí mismo en su sitio web como especialista en “inversión a través del crédito, situaciones especiales y mercados ilíquidos de inversión de América del Norte y Europa […] con especial atención a los emisores endeudados y en quiebra”. Una premisa que, dicen los analistas, casa a la perfección con el calvario que en los últimos meses atraviesa la catalana. Mientras tanto, el perfil de Miquel Roca en la página web del bufete de abogados que dirige seguía mostrando su cargo en la compañía catalana.
Entre rumores sobre un posible acuerdo que al menos salve a la compañía de su disolución el próximo 30 de abril en que vence el prorrogado plazo para la refinanciación, los títulos de La Seda se han apuntado hoy un rebote del 2,65%. No obstante, el volumen de negociación se quedaba muy por debajo de su media anual diaria. Las compras las dirigían Banco Popular y BBVA; las ventas, Renta 4 y Bankia Bolsa.






