Durante meses el diferencial alcanzó el centenar de puntos básicos. Si la prima española cotizaba a 520 puntos, la italiana lo hacía a 420 puntos. Y así. Sin embargo, y desde que tuvieron lugar las elecciones italianas, hace tan sólo una semana, ese margen se ha ido reduciendo paulatinamente. Actualmente ambas cifras están a tan solo 30 puntos.
La prima de riesgo española cotizaba este mediodía a 363 puntos básicos, con el bono a diez años ofreciendo una rentabilidad a los inversores del 5,07% en los mercados secundarios de la deuda. Por su parte, la prima italiana se situaba en los 334 puntos básicos, con sus bonos a diez años mostrando un interés en los mercados secundarios del 4,78%.
Las elecciones italianas han dejado un mar de incertidumbre en torno al futuro político y económico del país. El ganador de los comicios, Pier Luigi Bersani, ha advertido que su coalición de centro-izquierda no ha encontrado todavía con quién poder formar una coalición para gobernar, y ya avisa de la posibilidad de que se celebren nuevas elecciones en los próximos meses.
Bersani consiguió hacerse con el control del Congreso. Sin embargo, el Senado –una cámara legislativa de gran peso en Italia- quedó en manos de Silvio Berlusconi y sus conservadores. Ambos líderes se han negado, por el momento, a pactar. La tercera fuerza política del país, y alternativa a ese bipartidismo, la encarna el cómico Beppe Grillo al frente de su Movimiento Cinco Estrellas. Grillo ya ha dicho que no pactará con ninguno de los dos.






