La gráfica bursátil de Telefónica se apunta este lunes su cuarta sesión consecutiva de ganancias. Un sendero alcista que ya le ha reportado un rebote acumulado del 10% y que la cotizada ha fundamentado en la solidez de sus resultados del ejercicio 2012. En esta primera sesión de la semana, gracias a la confianza de los analistas internacionales, lidera el Ibex 35 un 3,3% al alza.
Tras el aluvión de mejoras de consejo cosechada ya el pasado viernes, este lunes las casas de inversión internacional han vuelto a mostrar su renovada confianza por Telefónica. Desde el neoyorquino JP Morgan, han elevado su recomendación a sobreponderar desde neutral. En otras palabras, los analistas recomiendan que el valor pese más en las carteras de sus clientes que en el Ibex 35, donde ya es de por sí el valor más ponderado de entre todos los que lo componen.
Por su parte, el portugués Banco Espírito Santo también se ha sumado a la avalancha de mejoras de consejo sobre la española y ya marcan neutral en lugar de vender. Un camino que al cierre de la semana pasada ya recorrió Goldman Sachs, cuyo cambio de criterio fue, según los expertos, uno de los que más empuje proporcionó a la gráfica de Telefónica.
En las últimas cuatro sesiones, las acciones de la presidida por César Alierta se han sumado prácticamente un euro desde los 9,51 euros unitarios que marcaban a cierre del pasado martes. Los chartistas apuntan además a que el abultado volumen de negocio con que se ha construido su deseada recuperación de los 10,00 euros por título suponen su principal seguro para aguantar posiciones a medio plazo. Algo que, por fundamentales, se sustenta también en la vuelta al reparto de dividendo y sus progresos en reducción de deuda.
Al ecuador de este lunes, el volumen de negocio en Telefónica ya apuntaba a superar una vez más su media anual de una jornada completa. Los gestores más activos en las compras que volvían a tirar al alza de su precio eran precisamente Banco Espírito Santo, el Santander y Morgan Stanley. Mientras tanto, Intermoney, BBVA y Banesto se ocupaban de liderar las órdenes de venta al otro lado de la ventanilla.







