La especulación vuelve a cotizar al alza en NH Hoteles. La compañía ha llegado a sumar un 6,6% en Bolsa en esta sesión de miércoles en que su consejo de administración valoraba las propuestas de los estadounidenses de KKR y los chinos de HNA para reflotar sus finanzas. Unas propuestas que, ya ha adelantado la propia hotelera, no serían ni inmediatas ni irrevocables, aunque sí podrían ser complementarias como el mercado da por hecho.
A falta de más datos sobre estas propuestas, y con los acreedores pisando los talones del grupo hotelero, los inversores de perfil más oportunista se han lanzado a la compra de títulos de NH Hoteles para aprovechar una eventual lluvia de millones procendente de EEUU y el ‘Gigante Asiático’. No son pocos los que recuerdan como, hace solo tres meses, los asiáticos de HNA recularon en su promesa inicial de incluso lanzar una marca conjunta con la española para el mercado chino.
Tal magnitud ha alcanzado este miércoles la especulación en torno a los planes de NH Hoteles, que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha tenido que llamar a consultas a la compañía. Al punto, ha tenido que reconocer que “desde hace largo tiempo” viene considerando varias opciones para reforzar su balance y que “algunas de las cuales serán sometidas a la consideración del consejo de administración a celebrar en el día de hoy”. Sin revelar si las propuestas de KKR y HNA serían valoradas hoy o, por lo contrario, era el turno de “otros grupos internacionales interesados”, según rezaba su forzoso comunicado remitido al supervisor bursátil. En cualquier caso, los unos ya no parecen estorbarse con los otros, pues sus ofertas serían para “planos distintos y complementarios”.
Ahora, los rumores de mercado dan por hecho una entrada conjunta en NH de yanquis -mediante la concesión de una línea de crédito con emisión de bonos convertibles- y chinos -mediante inversión directa. Una apuesta combinada que contaría con el beneplácito de Banco Santander, uno de sus principales acreedores, y de la nacionalizada Bankia, dueña de un 15,7% de la hotelera pero que no supondría en ningún caso “compromisos irrevocables incondicionados, ni de cumplimiento inmediato”, ha advertido la propia cotizada.
Sin embargo, la esperanza de que cualquier opción ayude a reflotar el balance de la compañía, sumida en brusco giro empresarial desde que se relevó a su cúpula directiva, ha sido suficiente para ganarse el entusiasmo del mercado. Y es que, de seguir adelante la operación en los términos propuestos podría quedar en el aire el expediente de regulación de empleo que hasta hace unos días se barajaba en los despachos de la hotelera y se reduciría el ritmo exigido por los bancos prestamistas para el plan de desinversión de activos trazado por la compañía.
Este miércoles, al calor del -una vez más prometido- abrazo de chinos y estadounidenses, el volumen de negociación duplicaba su media anual diaria y alcanzaba cotas no vistas desde el pasado mes de octubre, cuando se empezó a hablar por vez primera del desembarco de los asiáticos. En las compras, los gestores que con más ahínco apoyaban la remontada del grupo presidido por Rodrigo Echenique eran GVC Gaesco y Mercavalor. Mientras tanto, los brókeres de Interdin Bolsa y Bankia comandaban las órdenes de venta.







