Abengoa ha sido este martes una de las pocas cotizadas del parqué madrileño que ha logrado esquivar el generalizado varapalo bursátil. La renovable sevillana ha logrado esquivar los temores al inestable mapa político que arrojan las elecciones italianas gracias a su propuesta para un dividendo más generoso. Sus acciones de tipo B han cerrado un 2,8% al alza.
Con este comportamiento, la gráfica de Abengoa se convertía en la única claramente alcista de entre las grandes cotizadas de un parqué madrileño en que el Ibex 35 llegaba a perder los 8.000 puntos. Y es que, los inversores han acudido al reclamo de una más amable política de retribución al accionista: la renovable tiene previsto repartir en dividendos un 31% de sus beneficios de 2013, más de dos veces el ‘pay-out’ del 14,6% ofrecido en 2012.
Gracias esta decisión, explican los analistas que más de cerca siguen el valor, sus accionistas podrían disfrutar de una rentabilidad mantenida para su inversión a pesar de que el beneficio final del grupo se reduzca, tal como vaticinan las nuevas medidas impositivas aprobadas para las renovables en España. Así, el dividendo a repartir en este ejercicio a cuenta de los resultados de 2012 será de 38,7 millones de euros -a razón de 0,072 euros por título- frente a los 37,6 millones distribuidos el año pasado con cargo al balance de 2011.
Además, la compañía ha trazado unas previsiones de negocio para 2013 que se sitúan en la parte alta de lo proyectado por los analistas y que, por tanto, se han ganado también el aplauso de un mercado que las ve alcanzables. Entre otros objetivos, el de alcanzar unos ingresos de entre 8.000 y 8.100 millones de euros, un Ebitda de entre 1.350 y 1.400 millones y seguir reduciendo el apalancamiento del grupo.
Este martes, el volumen de negociación en Abengoa superaba su media anual gracias a estas novedades. Las acciones tipo A, cotizadas en el Mercado Continuo, también se apuntaban un considerable repunte superior al 2% al cierre de la jornada.







