El Tesoro italiano ha realizado este lunes una subasta de deuda, coincidiendo con la segunda y última jornada electoral que determinará quién gobernará el país durante los próximos años. La institución ha colocado 2.820 millones de euros en bonos a dos años.
Esta cifra se ha situado por debajo del máximo previsto -3.000 millones de euros- y la convocatoria recibió una cobertura de 1,65 contra el 1,45 anterior. Los costes, sin embargo, aumentaron y los bonos se colocaron a una rentabilidad del 1,682%, a diferencia del 1,434% registrado en la anterior subasta.
Los malos resultados de esta subasta son relativos, pues la rentabilidad con la que cotizan estos bonos en el mercado secundario se sitúa en torno al 1,80%. Sin embargo, los analistas consultados por Reuters consideran que bastante bien ha ido la emisión dadas las circunstancias.
¿Qué circunstancias? Italia se enfrenta a unos comicios que podrían aportar una incertidumbre política y económica nada deseada por los mercados en estos tiempos de crisis. La posibilidad de que Silvio Berlusconi se haga con el poder y dé marcha atrás a las medidas aprobadas en el último año genera temor entre los inversores internacionales.







