Reyal Urbis despide la semana con otro fuerte bandazo de precios. El rechazo que el plan de refinanciación de la inmobiliaria habría cosechado de todos sus acreedores cuando se cumple ya el tiempo de descuento final para esquivar el temido concurso. La mala noticia se ha traducido en un descalabro del 21% para sus volátil gráfica de cotización.
No es para menos, señalan algunos analistas, ya que el que se convertiría en el segundo mayor concurso de acreedores de la historia empresarial española llama ya a las puertas de Reyal Urbis. Y es que, parece que las entidades prestamistas de la inmobiliaria no están conformes con el plan presentado por la cotizada, según han informado fuentes cercanas del proceso a varias agencias de información. Ni la segregación de activos a una nueva filial para su liquidación, ni la entrega de su emblemático proyecto ‘Castellana 200’ se han ganado el favor de los banqueros.
El próximo sábado 23 de febrero terminaría el tiempo de gracia de cuatro meses con que Reyal se cubrió las espaldas al solicitar el preconcurso voluntario. Sin embargo, es posible que en realidad la compañía cuente con algún día más, por el tiempo que hubiera podido transcurrir desde que informó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores de su decisión hasta que hiciera lo propio ante los juzgados mercantiles. Ahora, la vía de escape sobre una deuda cercana a los 4.500 millones de euros toca a su fin.
Los bancos acreedores de Reyal, por su parte, parecen haber provisionado ya los créditos concedidos a la cotizada española, señalan las fuentes citadas por las agencias, con lo que no parecen dispuestos a “pegar otro paso adelante”. Entre ellos cuentan nombres como la nacionalizada Bankia (460 millones), Banco Santander (550 millones), Royal Bank of Scotland (300 millones), el estatal ICO (220 millones), el Popular (220 millones), BBVA (120 millones), el Sabadell (75 millones) y otras entidades con préstamos inferiores, según datos aportados por Reuters, que señala que Barclays habría bendido su parte del ‘pastel’ -unos 450 millones de euros- a un fondo buitre.
Mientras la sentencia final, favorable o de quiebra, llega a Reyal Urbis, los especuladores siguen campando a sus anchas sobre el valor gracias al habitual efecto yoyó en que se ha quedado atrapada su cotización. Este viernes, el volumen de negociación alcanzaba los 5,7 millones de títulos con Norbolsa y ACA Valores liderando las compras y CaixaBank con BBVA haciendo lo propio en las ventas.







