Bankia y Banco de Valencia repiten ‘hazaña’: precios y negociación vuelven a dispararse

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La especulación vuelve a desatarse en Bankia y Banco de Valencia. Las dos nacionalizadas, y antes matriz y participada, han añadido este viernes una sesión más a su último ‘rally’ de precios y negociación. El pretexto del mercado es una vez más la hipotética formulación de sendas OPA de exclusión que sacarían a las dos entidades del parqué a un buen sobreprecio.

Las acciones de Bankia, cuyo expresidente ha sido nombrado hoy mismo asesor de Telefónica, han cerrado la sesión un 48,91% al alza. Un porcentaje más que suficiente para batir la cota de los 0,50 euros por acción en la que los expertos técnicos situaban un posible cambio de tendencia a medio plazo para el valor. La negociación también ha estado disparada este viernes. Hasta 35,9 millones de acciones del maltrecho banco cambiaron de manos frente a los 27,7 millones que se movieron el jueves, sesión en la que también se apuntó un fuerte ascenso bursátil.

Sin embargo, y pese a que se han alcanzado los 0,615 euros unitarios, la explosividad y especulación intradía con que se ha construido el brusco rebote hace ahora a los analistas dudar de que la de Goirigolzarri pueda aguantar precios a la vuelta del fin de semana. Y es que, la fuerte volatilidad del valor y sus bajos precios unitarios la han convertido en los últimos meses en el valor favorito de toda clase de especuladores y amantes del ‘centimeo’, práctica que consiste en compraventas a cortísimo plazo con diferencias de precio de tan solo unos pocos céntimos de euro.

En Banco de Valencia, el nacionalizado banco levantino antes participación estrella de Bancaja, el rebote ha sido del 25%, al punto de alcanzar los 0,125 euros por acción al cierre semanal. En el caso de la centenaria entidad de Pintor Sorolla, el volumen de negocio registrado este viernes es aún más espectacular que el de su vieja matriz. Al cierre, un total de 37,1 millones de títulos habían cambiado de manos, cuando el fuerte rebote de ayer tan solo logró mover 11,2 millones de acciones.

Frente a tanto rumor en ambas entidades, ahora focalizados en la fiebre de OPA de exclusión que atraviesa la Bolsa española, los expertos recomiendan mantenerse al margen de las dos más allá de operaciones al más corto plazo nunca carentes de un fuerte riesgo a quedar ‘atrapado’. Los que defienden la salida de Bolsa consideran que así sería más fácil su traspaso a CaixaBank -en el caso del valenciano- y a un tercero por determinar -en el caso de Bankia.

No obstante, la deseada prima parece una posibilidad remota. Una vez se efectúen las previstas ampliaciones de capital a favor del Estado, la operación podría resolverse de forma forzosa a precios de mercado. Unos precios que, para entonces y según los expertos, podrían ser incluso muy inferiores a los de ahora dada la estrechez de negociación que tendrán las acciones de ambas entidades y el descuento de su desaparición inminente como marca independiente.