La volatilidad vuelve a marcar a fuego Banco de Valencia. Este lunes, el combustible para no apagar la especulación que desbocaba a la entidad hasta un 18% al alza en Bolsa llegaba desde los cuarteles de la agencia Fitch Ratings. Su ‘bendición’ a la reciente adjudicación del levantino retirando la perspectiva negativa que hasta ahora marcaba sobre su calificación crediticia ha desatado un nuevo y explosivo rebote en la cotización de la entidad.
La nueva vuelta de tuerca a la especulación en Banco de Valencia llegaba hoy de la mano de la agencia controlada por capital francés. Fitch ha cambiado la “vigilancia negativa” que hasta ahora mantenía sobre los ‘ratings’ del banco nacionalizado a “vigilancia positiva”. En otras palabras, que en lugar de avecinarse un más que probable recorte de nota por parte de los expertos de Fitch, ahora podría llegar incluso una mejora a medio plazo para la evaluación de riesgos de la maltrecha entidad.
Desde los cuarteles de Fitch se apunta a la recién acordada adjudicación de la entidad a CaixaBank, banco heredero de la barcelonesa laCaixa, como factor positivo para evaluar las finanzas del valenciano. Además, los expertos apuntan a los pasos para la puesta en marcha definitiva del ‘banco malo’ y el -ahora sí- próximo rescate de Bruselas como motores del explosivo rebote en tiempo de descuento.
Y es que, advierten los gestores de carteras, una vez se produzca la inyección de capitales en el levantino, las actuales acciones quedarán diluidas a la mínima expresión frente a la participación del Banco de España a través del FROB. Después, su entrega por el simbólico precio de un euro al catalán -que ya se hizo hace meses con la también cotizada Banca Cívica- supondrá la práctica pérdida de todo valor por parte de las actuales acciones del de Pintor Sorolla.
Una suerte de juego especulativo de sillas como el que se vivió en los últimos compases negociadores de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM). Estrategia que dejó a muchos inversores atrapados en el juego del ‘centimeo’ que gobierna en los últimos meses la cotización de Banco de Valencia pero que también reportó ingentes ganancias, según algunos gestores, a los cortoplacistas más hábiles.
A la espera de que los millones de Bruselas desembarquen en las arcas de Banco de Valencia en torno al próximo día 12 de diciembre, según se ha sabido en la reunión del Eurogrupo celebrada hoy, la volatilidad seguía desatada en Banco de Valencia. Entre máximos y mínimos intradía, la horquilla de precios para ganancia de los más expertos del ‘trading’ de alta frecuencia alcanzaba el 17%. Además, como ya adelantó este portal, la fuerte sobreventa que acumulaba el valor ha sido su aliado perfecto para construir este nuevo y arriesgado rebote.
Este lunes, el volumen de negocio en Banco de Valencia a media sesión rozaba los 9 millones de títulos, cuando su media anual de una jornada completa no supera los 2,5 millones de acciones. En cualquier caso, la cifra apuntaba a quedarse por debajo de las aún más especulativas y volátiles últimas dos sesiones en que se conocieron la adjudicación a CaixaBank y las condiciones del rescate de Bruselas. Del lado de las compras, los gestores más activos eran hoy Santander, Renta 4 y Ahorro Corporación Financiera -el bróker de las cajas de ahorros españolas. Mientras tanto, los de Interdin Bolsa, Barclays y Banesto ponían la voz cantante en ventas.







