El miedo a las desinversiones de Bankia se diluyen este jueves en Mapfre. Sus títulos se reponen con alzas de hasta el 5,5% del golpe sufrido ayer (-3,7%) después de que los gestores de la entidad confirmasen que harán caja con la práctica totalidad de su cartera industrial.
Ni la aseguradora, ni otras participaciones emblemáticas como IAG y su filial en Miami se salvarán de las ventas. Hoy por hoy, obra en manos de Banco Financiero y de Ahorros, la matriz también nacionalizada de Bankia, un 14,992% del capital de Mapfre, según consta en los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Así se entiende, apuntan los analistas que tras el anuncio de ventas lanzado ayer por el banco, muchos inversores apostaran por deshacer posiciones en la aseguradora.
Sin embargo, la salida de Bankia no será ni tan rápida ni tan brusca como algunos parecían descontar ayer. Los expertos descartan una única venta en bloque para colocar tamaño paquete de acciones, valorado a precios actuales de mercado en unos 993,5 millones de euros. Además, la financiera cuenta con tiempo hasta 2015 para reducir su peso en Mapfre, por lo que la mayoría de expertos se inclinan por un progresivo goteo en el mercado a imagen de lo que Novagalicia lleva tiempo haciendo en Sacyr.
Esta práctica, destacan, beneficia en gran medida a la vendedora, que suele colocar sus acciones sin el descuento que suelen implicar los bloques, con lo que la caja generada es mayor.
Para mayor alegría del resto de accionistas de Mapfre, el rebote técnico de hoy se sustentaba también en factores fundamentales de base. La prima de riesgo española extiende por segunda sesión consecutiva su fuerte descenso, ya muy por debajo de los 400 puntos. Dado que buena parte de la cartera de deuda de la aseguradora es de bandera española, Mapfre se ha ganado un renovado atractivo inversor gracias también a los bajos precios de cierre de ayer.
Este jueves, el volumen de negocio en la aseguradora se mantenía en línea con su media anual diaria. Las compras las dirigían desde los mostradores de Santander, ACA Valores e Inversis Banco, mientras que las ventas eran cosa del bróker de Bankia junto a los de Banesto y CaixaBank.







