Los inversores están nerviosos. Ayer a última hora la agencia de calificación Moody’s decidió rebajar la máxima calificación de Francia, principal paladín europeo contra las políticas de austeridad que promueve desde Berlín Angela Merkel. La prima de riesgo española ha tocado a primera hora de la mañana los 458 puntos básicos.
De esta forma, el bono a diez años ofrecía en los mercados secundarios de deuda una rentabilidad a los inversores superior al 5,9% (5,91%) mientras que el interés del bono francés con ese mismo vencimiento superaba el 2% y se situaba en el 2,09%. Por su parte, la prima de riesgo italiana conseguía aumentar hasta los 360 puntos básicos con sus papeles cotizando a un rendimiento del 4,92%.
En las bolsas europeas el sentimiento no era mucho más optimista, y poco después del inicio de la sesión el principal indicador de la Bolsa española, Ibex 35, ya registraba pérdidas del 0,25% mientras que la Bolsa de Milán hacía lo propio al caer un 0,4%. Por su parte, la Bolsa de París bajaba un 0,5%.
Además, hoy en Bruselas los ministros de Economía de la eurozona tratarán de alcanzar un acuerdo con el fin de desbloquear la ayuda urgente de 31.500 millones de euros que Grecia necesita para no suspender pagos en los próximos días. El enfrentamiento entre el Eurogrupo y el Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre cómo reducir el peso de la deuda helena dificulta el compromiso, pese a que la Comisión ha avisado de que no debe haber más retrasos.







