La calma tensa en la que evoluciona en estos días la cotización de la deuda española puede derivar de nuevo en furioso ataque en cualquier momento. En este contexto, algunos operadores del mercado, no siempre bien informados, han empezado a señalar al banco suizo UBS como el ‘posible’ encargado de iniciar la próximas hostilidades.
Todo se deriva de una reciente nota de los analistas de esta entidad financiera, en la que recomendaban a sus clientes que empezarán detener la toma de posiciones largas sobre el bono español y señalaban también que, sin embargo, aún no era el momento de deshacerse por completo de todo el papel acumulado.
Esta recomendación, difundida por Dow Jones y otras agencias especializadas, ha dado pie a muchas interpretaciones sobre la actitud de los bancos suizos en el actual impasse del euro en el que la falta de decisiones concretas sobre la petición de rescate española y la extraña actitud de Alemania al respecto no hacen presagiar nada bueno.
Pero en algo si coinciden todos los analistas. Más tarde o más temprano, los especuladores se decidirán a poner a prueba la verdadera capacidad de reacción del BCE en caso de tormenta financiera grave. Y entonces Draghi no tendrá más remedio que cumplir su palabra. O el euro saltará por los aires.







