El anuncio del nuevo plan de compras del Banco Central Europeo (BCE) sobre bonos soberanos ha caído como un bálsamo en los mercados de deuda. Menor tensión en los papeles públicos que varias cotizadas españolas han querido aprovechar para tantear emisiones de títulos corporativos tras meses de sequía. Las últimas en sumarse a lo que los analistas llaman ‘efecto Draghi’ han sido este mismo lunes BBVA, Iberdrola, Gas Natural y Banesto.
La resaca de las nuevas medidas del BCE han provocado, por tanto, una auténtica avalancha de emisiones corporativas que buscan levantar más de 5.000 millones de euros en el mercado primario, según las informaciones que a lo largo del día ha ido vertiendo el portal IFR, dependiente de la agencia Thomson Reuters. Uno de los más beneficiados por este favorable escenario ha sido BBVA.
La entidad que preside Francisco González ha recibido solicitudes por más de 1.000 millones de euros para una emisión de bonos senior subordinados a 3 años y prima de 380 puntos básicos sobre el tipo de referencia de estas operaciones. Mérito que debe atribuirse a los gestores del propio banco junto a sus compañeros del francés Crédit Agricole y el estadounidense Citi, directores de la colocación.
Otro banco que ha sabido sacar partido de este tiempo de calma en el mercado de deuda ha sido Banesto. La entidad presidida por Antonio Basagoiti estaría evaluando el interés del mercado sobre una eventual emisión de cédulas hipotecarias a cuatro años y una rentabilidad estimada de 395 puntos básicos sobre el ‘midswap’ de referencia. Unos papeles con los que el banco cotizado pretende captar unos 500 millones de euros gracias a las gestiones de los suizos UBS y Credit Suisse y del estadounidense Goldman Sachs.
La lista prosigue con dos energéticas que también quieren beneficiarse del renovado apetito inversor por la deuda con etiqueta de ‘periférica’. Iberdrola tiene la pretensión de levantar 750 millones de euros con la emisión de unos eurobonos con vencimiento a cinco años y 360 puntos sobre interés medio para los que ya se está tanteando al mercado desde BNP Paribas, Commerzbank, JP Morgan y Citi. La segunda energética es Gas Natural, que ha comandado a Banca IMI, BBVA, CaixaBank y RBS la búsqueda de dueño para bonos a siete años con precios en el entorno de los 485 sobre ‘midswap’.
Santander y Telefónica, pioneros
A pesar de la avalancha de emisiones que se han dado a conocer hoy, éstas no son las primeras que el ‘efecto Drahi’ ha provocado en las cotizadas españolas. Ya la semana pasada Banco Santander y Telefónica se beneficiaron de las expectativas depositadas en el BCE -por lo que hubiera podido ocurrir finalmente- y colocaron con holgura sendas emisiones.
La firma más pesada del Ibex 35, Telefónica, logró cerrar la semana pasada una emisión de 750 millones de euros que hoy mismo ha ampliado en otros 250 millones en bonos a cinco años ofreciendo unos tipos de tan solo el 5,811%. A cargo de la operación pionera en esta nueva apertura del mercado se pusieron, junto a BBVA, Bank of America, IMI, Barclays, y Mediobanca.
Por su parte, el Santander ha sido capaz de cerrar dos emisiones en menos de un mes. La última, celebrada el viernes pasado, se saldó con la colocación de 2.500 millones de euros en deuda sénior a tres años y medio. No obstante, la demanda cosechada por la propia entidad, JP Morgan, Bank of America y Nomura fue del doble a lo finalmente emitido.
El ICO también se apunta
Ante esta ventana abierta, instituciones públicas como el Instituto de Crédito Oficial (ICO) también se han apuntado a la aventura de emitir, algo que le había resultado privativo desde hace tiempo. El organismo ha regresado al mercado desde el pasado mes de marzo con la colocación de bonos a tres años.
Sin embargo, su vinculación directa con las arcas públicas ha mermado el interés inversor hasta el punto de acumular demanda por solo 500 millones de euros a un precio que se ha situado 65 puntos básicos por encima de lo que el ‘relajado’ bono español a mismo vencimiento marcaba en la apertura de hoy. Las entidades colocadoras han sido BBVA, Santander, Crédit Agricole y Goldman Sachs.







