La Bolsa neoyorquina abre con caídas tras el toque de campana. La caída de la confianza del consumidor durante el mes de agosto mantiene el pesimismo de los inversores, que se decantan por las ventas. Wall Street ya se había despertado con leves caídas tras las noticias llegadas de Europa, donde el presidente del BCE, Mario Draghi, ha anunciado que no acudirá a la conferencia de Jackson Hole alegando a su carga de trabajo.
En el terreno corporativo, los laboratorios farmacéuticos Gilead Sciences centran la atención en Wall Street. La compañía sube un 1% en los primeros compases de la negociación en el parqué neoyorquino después de que el regulador estadounidense FDA aprobara la comercialización de su tratamiento para enfermos de SIDA, Stribild.
Por su parte, las acciones de la cadena textil PVH, entre cuyas marcas se encuentran algunas tan conocidas como Tommy Hilfiger o Calvin Klein, suben un 5,20% tras el toque de campana, después de revisar al alza sus previsiones para el ejercicio fiscal 2012. La compañía espera para este año unas ganancias ajustadas de entre 6,25 y 6,32 dólares, una cifra que se encuentra por encima de los 6,23 dólares que esperaban los analistas.
Tampoco le va mal a Commercial Vehicle Group que llegó a un acuerdo con un fabricante de camiones y automóviles en China gracias al cual podría generar unos ingresos anuales de entre 12 y 15 millones de euros para el período 2016-2017. La noticia ha sido bien recibida por los inversores y las acciones de la compañía repuntan un 1,10% al inicio de la sesión.






