Las advertencias del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) no han impedido que los especuladores se hayan adueñado del Banco de Valencia. Sólo entre la jornada de ayer y esta mañana, el valor ha movido casi 60 millones de acciones, un 51% de su ‘free float’.
La negociación del Banco de Valencia, que tiene 116 millones de acciones en circulación, se ha convertido en una auténtica montaña rusa, después de haber remontado más de un 130% ayer con el mayor volumen de negocio de su historia, hoy era incapaz de marcar precio hasta pasada ya una hora de la apertura, debido a la avalancha de órdenes de compra que se cernían sobre el levantino. Finalmente, ha logrado abrir mercado entre constantes subastas de volatilidad con repuntes cercanos al 20%. A media mañana ya se había dado la vuelta, y retrocedía un 2,2%.
Poco importa que el FROB haya tenido que enviar una comunicación a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) para recordar los detalles del memorando de entendimiento firmado el pasado 20 de julio con las autoridades europeas para que la banca española reciba una ayuda de hasta 100.000 millones de euros.
“En aplicación de ese acuerdo estas entidades se encuentran actualmente sometidas a un riguroso proceso de revisión contable, de reevaluación de su situación patrimonial y de reestructuración de sus bases de recursos propios y de su actividad comercial”, señala el organismo dependiente del Banco de España.
Según señala el memorando los accionistas deberán participar en la cobertura del coste de los procesos de saneamiento de las entidades que precisen ayudas públicas en los términos que establezca el plan de reestructuración que apruebe el Banco de España y la Comisión Europea.







