Dos caras de una misma moneda. Eso han sido este jueves Bankia y su participada Banco de Valencia. En medio de un parqué bajista con el escaso volumen habitual en agosto, han visto cómo un aluvión de apuestas especulativas llegaba a su capital ante la eventual llegada de un anticipo del rescate europeo para encarecer el precio de sus acciones a doble dígito y multiplicar incluso a cotas históricas su volumen de negociación, que sumaba un 21% más que el acumulado por los dos grandes financieros del parqué: Santander y BBVA.
Los rumores sobre la inminente liberación de un primer tramo del rescate de Bruselas a la banca española -a pesar de que el Gobierno aún no lo haya solicitado formalmente- ha vuelto a impulsar hoy la cotización de Bankia hasta un 30% arriba en la que era ya su undécima sesión alcista consecutiva. Por su parte, Banco de Valencia, como buena hija de su entidad matriz, también ha querido apuntarse este jueves a esta fiesta especulativa con alzas mucho más explosivas que han llegado al 160% en algunos compases de la sesión. Y tras haber repuntado ya ayer más de un 5%.
Un ‘calentón bursátil’ que ha sido posible, señalan los expertos, gracias también a algunas razones técnicas. Así, los analistas señalan como posibles alicientes del rebote al cierre de posiciones cortas según ha ido avanzando la remontada de ambos bancos y, en el caso de Banco de Valencia, la superación de la cota de los 0,20 euros por título. Un precio que coincide con el nominal otorgado recientemente por los administradores del Banco de España a las acciones del levantino y que es la principal resistencia al alza para los especulativos y volátiles rebotes del valor.
A estos ingredientes se ha sumado, apuntan los analistas, el atractivo de un volumen creciente de negociación. Frente a la atonía de buena parte de las cotizadas españolas, que además se decantaban en su mayoría por la recogida de beneficios tras los últimos rebotes de la Bolsa, muchos inversores han acudido a los destellos alcistas de ambas entidades. Al ecuador de este jueves, Bankia aglutinaba ya un volumen de negocio de más de 41 millones de títulos, cuando su media anual de una jornada completa no supera las 6 millones de acciones. En Banco de Valencia, cambiaban de manos casi 45 millones de títulos, cuando su media apenas supera los 1,6 millones de acciones, alcanzando un tercio de su ‘free float’. De hecho, la cifra que a falta de dos horas de negociación se cosechaba hoy en la levantina era ya de récord histórico en su abultada trayectoria bursátil.
A esta engordada negociación que corría ajena a la tónica general del parqué, contribuían sobre todo apuestas de brókeres nacionales, tal como lleva ocurriendo en Bankia en los últimos días. Además, las apuestas a muy corto plazo de ‘trading’ intradía hacía que gran número de casas de inversión vieran muy equilibradas sus posiciones a ambos lados de la ventanilla. Precisamente a esta modalidad especulativa de inversión se debe atribuir la mayor parte del volumen negociado hoy, comentaban varios gestores de carteras.
En la entidad presidida por Goirigolzarri, las compras las dirigían Mercavalor, Banesto, Ahorro Corporación Financiera -el corredor de las cajas de ahorro españolas- y Selfbank, mientras que las ventas las lideraban desde las mesas de Madrid y Valencia propia Bankia Bolsa. Esta última además, gozaba de un gran protagonismo en el mercado de bloques, que también batía con holgura la media anual de negociación. En la valenciana, a la espera de que el Banco de España encuentre a quién colocársela, los corredores de Bolsa más activos en compras eran Ahorro, Renta 4 y Bankia. Mientras que el protagonismo de las ventas recaía en Nordkapp, gestor bursátil de Banco de Valencia hasta su reciente venta al andorrano Banco Madrid.
Fuera ya de estas posiciones destacadas, el volumen que aglutinaban las operaciones de GVC Gaesco y Mercavalor -dos tradiciones pescadores de rentabilidad en los bruscos movimientos de los ‘chicharros’ de la Bolsa española- también era digno de mención. Apuestas a largo plazo en el rebote de hoy, pocas, dicen los expertos. Y es que Bankia pierde un 63% de su valor bursátil desde comienzos de año pese a haber más que duplicado su precio en dos semanas y Banco de Valencia espera a un caballero blanco que no llega en una tesitura más que parecida a la de su matriz.







