El grupo de aviación que aglutina a Iberia y British Airways, IAG, transportó en los siete primeros meses del año un 4,5% más de viajeros que hace un año. La cotizada en Londres y Madrid alcanzó la cifra de 31,1 millones de pasajeros impulsada principalmente por las rutas a Norteamérica de las dos aerolíneas que la integran.
La cifra de usuarios de vuelos de IAG en América del Norte creció un 87,4% en términos interanuales, mientras que los trayectos a África registraron un 14,3% más de pasajeros que a cierre de julio de 2011. Los vuelos en territorio nacional de España y Reino Unido crecieron de media un 5,3% frente al 2,5% en que se incrementaron los pasajeros del resto de rutas europeas. Los viajeros a Oriente Medio y Asia subieron un 2,4%, mientras que los que volaron en rutas desde o hacia Latinoamérica se mantuvieron estables, en los 2,7 millones.
También mejoró la tasa de ocupación media de los vuelos de la nueva Iberia. Sólo Asia-Pacífico fue la excepción a esta mejoría generalizada que se dejó notar, sobre todo, en los vuelos domésticos de ambas aerolíneas. En estas rutas de corto radio alcanzaron una tasa del 75%, es decir, 2,6 puntos porcentuales por encima de la obtenida hace un año.
Sin embargo, estas positivas cifras no han logrado levantar a IAG en el parqué madrileño. Los inversores han optado por las ventas después de que el ‘holding’ presentase su balance semestral. Una primera mitad del año en la que, debido a la crisis del consumo en Europa y al encarecimiento del petróleo, el grupo de aerolíneas ha sufrido pérdidas por 251 millones de euros frente a las ganancias de 88 millones cosechadas hasta junio de 2011.
Estas cifras han hecho que IAG se replantee sus objetivos de cerrar 2012 con un resultado operativo equilibrado y la posibilidad de llegar a fin de año en números rojos ha ahuyentado a unos inversores que durante toda la semana habían mostrado con compras su confianza para con un valor que en lo que va de año repunta un 10% en Bolsa.







