Al cierre de la sesión de este viernes, Banca Cívica desaparecerá de los paneles de la Bolsa española al integrarse en CaixaBank. Sus inversores más fieles verán finalizar su aventura bursátil con un agujero del 40% en sus carteras, pero aquellos que hayan llegado hace tan solo unos días habrán podido cosechar rentabilidades del 3,77% en una semana y eso que la entidad absorbida no contaba con cuidador bursátil desde el pasado día 27 de julio.
Una apuesta arriesgada y a contrarreloj, pues los titulares de acciones de Banca Cívica al cierre de la sesión de hoy deberán acudir forzosamente al canje de acciones con CaixaBank, en la que algunos inversores cortoplacistas han logrado hacer una buena caja. Apuesta en la que además han corrido en solitario, ya que el banco de cajas liderado por Caja Navarra y Cajasol decidió finiquitar la semana pasada su contrato de liquidez con Ahorro Corporación Financiera, el bróker tradicional de las cajas de ahorros españolas.
Desde que la próxima a desaparecer Banca Cívica suscribió este contrato para animar su negociación intradía y cuidar su precio de mercado el pasado 16 de febrero, los gestores de Ahorro tan solo intervinieron en contadas ocasiones tal como se desprende de los hechos relevantes al respecto remitidos por la entidad al supervisor bursátil. Eso sí, en las jornadas en que tomaban parte sobre la cotización de la entidad, operaciones nunca por debajo de los 10.000 títulos daban lugar a volúmenes de negocio muy superiores a su media anual diaria.
En el periodo de vigencia de este contrato de liquidez, una posibilidad a la que cada vez más pequeñas y medianas cotizadas españolas recurren, el precio de mercado de Banca Cívica retrocedió un 33% presionado por los miedos sobre el sector financiero español y la incertidumbre sobre su futuro hasta que se anunció la integración con la heredera de laCaixa. Un porcentaje muy próximo al agujero que acumulan los inversores que hayan permanecido en el valor desde su debut bursátil, el 21 de julio del año pasado a 2,7 euros por acción.
Los inversores minoristas a los que se colocaron aproximadamente la mitad de las acciones del grupo que desde el lunes se convertirán en nuevas acciones de CaixaBank tuvieron que destinar a esta aventura que toca su fin un mínimo de 2.500 euros. Así, la pérdida mínima de estos fieles inversores se sitúa en 973 euros, mientras que los cortoplacistas que hayan arriesgado esta última semana habrán podido embolsarse un máximo de 120 euros con la misma cantidad de acciones que los primeros: 926 títulos de Banca Cívica.
El rebote se mantenía hoy, en línea con el resto del parqué en la entidad de cajas, que alcanzaba los 1,65 euros por acción en algunos cruces. Puesto que el canje formulado por CaixaBank implica la entrega de cinco acciones de la catalana por cada ocho de la absorbida, la ecuación da un saldo de 0,56 euros favorable a los inversores. Inversores que recibirán títulos de una de las entidades más sólidas del convulso y cambiante sistema financiero español.
Banca Cívica, que hasta hoy ha cotizado en el índice Ibex MediumCap, dejará su puesto desierto en el selectivo de las medianas capitalizadas, tal y como lo ha decidido su Comité Asesor Técnico. Ya el lunes, CaixaBank cotizará el aumento de capital formulado para el canje que le dará el poder sobre el agregado de cajas.







