Los resultados de Gamesa no han gustado en el mercado, buena cuenta de ello daba el desplome de hasta el 8% que en algunos cruces de la sesión de este viernes se apuntaba la renovable vizcaína. Entre enero y junio, la cotizada ha perdido 33 millones de euros frente a los 25 millones que como máximo esperaban los expertos y los 28,9 de ganancia del mismo periodo de 2011.
Por si este brusco descenso, espoleado por la atonía de la industria eólica a escala global, fuera poco, la deuda de Gamesa también ha aumentado en estos seis primeros meses del año. El apalancamiento de la renovable alcanza ya los 619 millones de euros, una cifra que los inversores y analistas miran con lupa dadas las tensiones de la deuda soberana de varios países periféricos de la Eurozona y el posible riesgo de contagio a los papeles corporativos. En este sentido, 209 millones de esta cifra corresponde al desarrollo de diversos parques eólicos que entrarán en funcionamiento antes de fin de año.
A pesar de estas cifras, Gamesa alcanzó unas ventas de 1.649 millones en el semestre, un 27% más que en el ejercicio anterior y por encima de las estimaciones del mercado. Sin embargo, donde no se ha conseguido colmar tampoco las expectativas de los expertos ha sido en beneficio operativo, partida que se ha apuntado un descenso del 80% al marcar 12 millones de euros. Las ventas de megavatios también cayeron, en este caso un 12%.
Ante este panorama, la energética vasca se ha propuesto el objetivo de presentar para octubre un nuevo plan estratégico que responda al complejo nuevo panorama que en los últimos meses se ha dibujado para las eólicas: descenso en la demanda de energía, restricciones presupuestarias de los gobiernos y un menor acceso y encarecimiento de la financiación, según reza su propia nota de resultados. Por el momento, al cierre de mercados de ayer, Gamesa ya se apresuró a rebajar por segunda vez en lo que va de año sus previsiones globales de negocio para este 2012, factor que según los expertos ha sido de los más penalizados por el mercado.
A esta nuevo ‘profit warning’ contribuye sobre todo la ralentización de la demanda de energía en Asia, uno de los mercados donde más posibilidades de crecimiento se abrían para el sector en los últimos tiempos. Por regiones, EEUU acaparó el 25% de las ventas del grupo, mientras que Europa cayó del 30% al 17% del negocio global de la compañía. Por su parte, Asia también descendió en peso del 20% de hace un año al 5% de este primer semestre de 2012. Latinoamérica, sin embargo, ha ayudado a corregir este efecto, pasando del 19% al 40%.
Este viernes, los brókeres más activos en las ventas sobre la maltrecha cotizada eran Chevreux-Crédit Agricole, Barclays y varias de las mesas de BBVA. Mientras tanto, las compras las lideraban Banesto, Mercavalor e Interdin Bolsa. Los analistas de Natixis, por su parte ya han rebajado su consejo sobre Gamesa de comprar a reducir y, pese al brusco rebote de más del 20% que ayer se apuntó la compañía, acumula un retroceso bursátil del 65% en lo que va de año y se mantiene como una de las cotizadas del Ibex 35 con más posiciones cortas entre su accionariado.