La mesa valenciana de Bankia Bolsa, el gestor bursátil de la entidad nacionalizada, se hacía este lunes con el saldo neto comprador más abultado de entre todos los operadores que tomaban posiciones en su capital. Un movimiento que, según los expertos consultados por EL BOLETÍN, se debe a un órdago al mercado para salvar su abultado desplome de precios.
Bankia regresaba este lunes al parqué con descensos del 27% después de haber permanecido excluida de negociación el pasado viernes, fecha en que se conoció su plan de rescate. En los primeros compases de sesión, las órdenes de venta casi cuadruplicaban las de compra, por lo que han sido necesarias varias subastas de volatilidad para ajustar el nuevo precio del valor. A consecuencia de este factor, la entidad ha entrado en normal negociación más de un cuarto de hora después que el resto de sus compañeras de parqué.
A media sesión, las compras del bróker Bankia Bolsa eran capaces de amortiguar el castigo del mercado hasta el entorno del 7% de descenso. Entre los gestores que más saldo comprador acumulaban se colocaban también, junto a los valencianos de Goirigolzarri, los de Mercavalor (también participada por la propia Bankia), Renta 4 y CaixaBank. Al otro lado de la ventanilla, el protagonismo de las ventas que a primera hora llegaban en masa al accionariado de Bankia recaía sobre UBS, las mesas de Valencia y Madrid de BBVA y Credit Suisse.
En conjunto con el resto de brókeres movían un volumen de 12 millones títulos al ecuador de la jornada, más del doble que la media anual del valor en una sesión completa. Una cifra que, además, se quedaba a punto de igualar la obtenida los pasados 17 y 18 de mayo, cuando el nuevo presidente de la entidad y algunos de sus sindicatos lanzaron un mensaje de confianza en el futuro de la entidad y animaron a la compra de títulos, o a la recompra en el caso de minoristas arrepentidos con su inversión.
Con estos bruscos descensos, y a la espera de que su matriz, Banco Financiero y de Ahorros (BFA), dé a conocer sus propios planes de recapitalización, el banco cotizado digería el plan de ruta para un rescate de casi 23.500 millones de euros, el mayor en la historia financiera de nuestro país. A consecuencia de este vertical recorte de precio en Bankia, algunas otras entidades del Ibex 35 se contagiaban de esta tendencia para incurrir en pérdidas y abandonar las ganancias de los primeros cambios. Las más dañadas, algunas de las que sufrieron recortes en sus ‘ratings’ crediticios el pasado viernes al cierre de sesión por parte de Standard & Poor’s.
En una primera fase del rescate, el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) recibirá acciones de la entidad resultante de la fusión de Caja Madrid, Bancaja y otras cinco cajas de ahorros a cambio de los préstamos de participaciones preferentes en su poder, por importe de 4.465 millones de euros. Dicho préstamo se concedió por el fondo administrado por el Banco de España hace ahora dos años para facilitar la integración de las cajas.
Una vez realizada esta conversión, que se espera que culmine antes del próximo 29 de junio en que Bankia celebrará su junta general de accionistas en Valencia, la entidad recibirá una inyección de capital público de 19.000 millones para recapitalizar el grupo y sanear su enladrillado balance. Finalmente, ya por octubre, Bankia ampliará capital por 12.000 millones de euros con derecho de suscripción preferente para viejos accionistas. Un rosario de diluciones de capital que desembocará en la toma del poder por parte del Estado junto a la nueva cúpula de José Ignacio Goirigolzarri, ya que el consejo de administración previo a su desembarco tras la partida de Rodrigo Rato ha dimitido en pleno.
Recortes de consejo
Al brusco desplome de hoy y el disparo de las posiciones de venta ha contribuido también el drástico recorte que han propinado a la entidad dos brókeres internacionales: Nomura y JP Morgan. Ambos colocan a Bankia cotizando muy por debajo del euro por acción en el medio plazo y muestran sus dudas con respecto al plan de reestructuración del sistema financiero español.
Los analistas del japonés Nomura consideran que los bancos españoles, algunos todavía en proceso abierto de subasta al mejor postor tras la intervención del Banco de España, necesitarán todavía entre 50.000 y 60.000 millones de euros para sanearse y ganarse la confianza de los mercados. Por lo que respecta a Bankia, ha recortado su precio objetivo hasta los 0,20 euros desde los 1,10 por acción. Además, recomienda deshacer posiciones en un valor que pierde un 66% de su valor en lo que va de año.
Por su parte, los neoyorquinos de JP Morgan, viejos cuidadores del valor que fueron los primeros en recortar sus previsiones sobre la entidad una vez que Rato dejó la presidencia, han rebajado su precio objetivo de 1,70 euros a los 0,30 por acción. Este cambio de precio supone que sus analistas ven a medio plazo un descenso adicional para Bankia del entorno del 90% desde el precio de cierre del pasado jueves.







