Bankia no ha sido capaz de sumarse este viernes a los rebotes que se apuntaban el conjunto de los valores financieros del parqué español a primera hora. La apuesta de la entidad por rebajar el sueldo de sus empleados, síntoma de las dificultades económicas a las que hace frente el banco comandado por Rodrigo Rato, han marcado el tono bajista de la entidad desde la apertura de sesión.
Bankia, resultante de la fusión de siete antiguas cajas de ahorro, con Caja Madrid y Bancaja a la cabeza, ha anunciado que como parte de su plan estratégico de integración tiene previsto ahorrar 200 millones de euros en pagos salariales a su plantilla en dos años. Un ahorro que, según cálculos de los sindicatos, podría traducirse en un tijeretazo medio del 10% a los sueldos de los empleados de la entidad financiera.
Al mercado no le ha gustado, dicen los expertos, que Bankia opte así por una iniciativa que ya tuvo hace unas sesiones el maltrecho Novagalicia Banco. La fusión de las cajas gallegas incluía entonces en su plan de ajuste del gasto recortes salariales de entre el 2% y el 15% para sus empleados en función de su rango dentro de la compañía.
Los analistas también creen que en la cotización del grupo presidido por Rodrigo Rato están pesando en las últimas jornadas las dificultades que está encontrando para deshacerse de su participación en la concesionaria de salud valenciana Ribera Salud, que posee al 50% con la nacionalizada Caja de Ahorros del Mediterráneo, pendiente de su integración definitiva en Banco Sabadell.
Si ayer Bankia lograba salir de la tormenta que se desató sobre los valores financieros españoles más airoso que algunos de sus compañeros de sector más grandes, hoy las apuestas vendedoras se desplazaban hacia su accionariado desde la apertura. Entonces, sus títulos ya apuntaban caídas del 1%, frente al fugaz rebote que buscaban, después sin éxito, sus compañeros de sector.
En los primeros compases de la jornada bursátil del viernes, los principales compradores netos de Bankia eran su propio bróker, Bankia Bolsa, Interdin Bolsa y su viejo cuidador, JP Morgan. En el lado de las ventas, los más activos eran los gestores de Crédit Agricole, Morgan Stanley y Deutsche Bank.







