Las acciones de Banca Cívica continuaban en la jornada de hoy con su caída sostenida, al dejarse a media mañana un 0,95% hasta los 2,189 euros ante las informaciones que apuntan a que el grupo no podrá seguir en solitario y tendrá que buscar un socio más fuerte para una fusión.
Desde que debutó en el mercado en julio del año pasado, el valor ha caído ya más de un 19%, sin que haya podido alcanzar todavía los 2,70 euros con los que salió al parqué.
La entidad co presidida por Antonio Pulido y Enrique Goñi se ve abocada a buscar alianzas por pura necesidad, ya que tiene muy difícil seguir en solitario tras las nuevas exigencias de saneamientos del ladrillo.
La entidad comunicó en un primer momento unas necesidades de 575 millones. Sin embargo, apenas unos días después reconoció que la cifra se elevaba a 2.031 millones. De este total, 1.248 millones de euros corresponde a las provisiones adicionales y los 783 millones restantes por capital extra. Antes de que acabe el mes, deberá comunicar al Banco de España los planes que maneja para realizar estos saneamientos.
La solución, tal y como ya adelantó EL BOLETÍN, pasa por una absorción por parte de CaixaBank, el banco de La Caixa, opción que se facilita por la afinidad entre Enrique Goñi, co presidente de Banca Cívica, e Isidro Fainé, máximo responsable de la caja catalana.
No obstante, diferentes rumores apuntan también a un posible interés de KutxaBank, el banco de las tres cajas vascas, e incluso de Unicaja, que se encuentra en un complicado proceso de integración con Caja España-Duero.







