La tregua que los especuladores parecían haberle dado al Gobierno de Rajoy ha llegado a su fin: El Tesoro ha roto su buena racha y ha tenido que pagar más para financiarse, los bancos se han desplomado (y con ellos la Bolsa) por el regreso de las ventas a corto al descubierto y la prima de riesgo ha subido con fuerza, aunque conforme avanzó la sesión los repuntes fueron más limitados.
El Ibex 35 ha registrado este jueves las caídas más pronunciadas de todos los selectivos europeos fuertemente presionado por el descalabro de los bancos. Los especuladores han celebrado de este modo la vuelta de las posiciones a corto en los valores financieros españoles, que llevaban prohibidas desde el pasado agosto. El desplome más vertical se lo ha llevado una sesión más Bankia. El banco presidido por Rodrigo Rato ha llegado a anotarse caídas de más del 9% aquejado también por cambios en su programa de recompra de preferentes y deuda subordinada. Todo esto sucedía además el día en que el Congreso ha debatido y aprobado el nuevo marco normativo del sector.
Por culpa del recrudecimiento de las dudas sobre el conjunto del euro, el riesgo país (que mide el diferencial entre la rentabilidad de la deuda española y la alemana a diez años) ha subido con fuerza hasta tocar un máximo intradía de 377 puntos básicos. Sin embargo, cerca del cierre de la sesión las subidas se limitaron a los 361 puntos, ligeramente por encima de la jornada de ayer.
El repunte de las primas también ha alcanzado al mercado primario. El Tesoro Público ha roto la racha positiva de las últimas emisiones en las que los intereses iban siempre en declive, fundamentalmente por el efecto balsámico del BCE. En la de hoy, donde se han colocado algo más de 4.000 millones de euros, ha sucedido lo contrario, aunque sólo en uno de los plazos. En los bonos que vencen en julio de 2015 el rendimiento medio ha subido desde el 2,861% anterior hasta el 3,332%.
Por el contrario, la rentabilidad media en los bonos con vencimiento en enero de 2015 se ha desinflado desde el 4,984% hasta el 2,966%. Mientras, en los títulos a más largo plazo, a siete años, el interés ha caído del 5,325% anterior hasta el 4,832%.







