Los chinos están comprando oro como nunca antes para hacer regalos en el Año Nuevo Lunar, que cae el 23 de enero. Estas compras han reactivado el precio del metal precioso, que se ha apreciado un 6% desde que se inauguró 2012 tras las fuertes caídas del pasado diciembre.
Durante esta época, los chinos hacen regalos a sus familiares y gracias al aumento de su poder adquisitivo, los presentes estrellas son joyas, monedas o lingotes de oro. Para preparar estas fiestas, el gigante asiático importó en noviembre (el último dato disponible más reciente) una cantidad récord de oro. Según The Wall Street Journal, los envíos desde Hong Kong a China continental, que los analistas usan para calcular todas las importaciones, sumaron 102 toneladas, lo que representa un aumento del 20% desde octubre y casi seis veces más que en noviembre de 2010.
El oro que se negocia físicamente en la Bolsa del Oro de Shanghai cerró ayer a 338,33 yuanes el gramo, un 0,3% menos.
Los analistas que cita el diario estadounidense creen que la demanda china parece estar sosteniendo los precios a estaca global. Esto es también lo que indica el mercado al contado en China. La semana pasada, los precios de los contratos de referencia al contado se ubicaban en 21 dólares más por onza que los precios en contratos similares que representan oro que se intercambia físicamente en Londres.
El consumo chino de joyas de oro saltó el año pasado 16% a un récord de 514 toneladas, según la firma de consultoría de metales GFMS. Entre tanto, en India, el mayor consumidor de oro del mundo, la demanda de joyas se redujo.







