El año 2011 que acaba de terminar ha tenido dos etapas bien diferenciadas para las firmas de capital riesgo en nuestro país. Así lo explica para EL BOLETÍN la presidenta de la Asociación Española de Entidades de Capital-Riesgo (ASCRI) y consejera delegada de la firma 3i, Maite Ballester. Tras comenzar el año con fuerza, la inversión frenó hacia el verano a causa del cierre del crédito bancario.
La falta de financiación por parte de la banca dio lugar a un ejercicio 2011 en que la inversión en capital riesgo solo consiguió mover 3.249 millones de euros, un 7% menos de efectivo que en el año anterior. Además, la captación de nuevos fondos cayó un 26%, también en términos interanuales. Del total invertido, un 47% se movió tan solo en cinco grandes operaciones conducidas por fondos de inversión extranjeros.
Para 2012, ASCRI, patronal que agrupa a un 90% del sector capital riesgo de nuestro país, no espera recuperar cifras previas a la crisis, algo que llegaría como pronto el próximo 2013. Por el momento, Ballester cree que el gran reto al que ahora se enfrenta este sector inversor es conseguir nuevos fondos a escala mundial ante las reticencias de financiación de los bancos y la falta generalizada de confianza, extendida con especial virulencia en la Eurozona.






