El relevo de Luis del Rivero por Manuel Manrique en la presidencia de Sacyr Vallehermoso no ha tenido el efecto bálsamo que muchos esperaban ni en el consejo de administración de la constructora ni en su evolución bursátil. Desde la llegada del nuevo presidente, los títulos cotizados de la compañía han perdido un 25,89% de su valor de mercado, es decir, la capitalización en Bolsa de Sacyr ha caído desde entonces en 440,27 millones de euros.
La senda bajista de la compañía desde el pasado 20 de octubre hasta hoy es aun más evidente si se compara con el sendero que Sacyr había dibujado desde comienzos de año bajo la batuta de Del Rivero. Hasta el momento de su destitución, la compañía se había revalorizado un 14,31% al pasar de comenzar 2011 a un precio unitario de 4,75 euros a cerrar el día en que se anunció su destitución a 5,43 euros por título.
Los expertos señalan que más que los turbulentos meses de verano, en la cotización del grupo constructor ha pesado -y lo sigue haciendo- la urgencia de refinanciar el crédito de 4.900 millones de euros que posibilitó su desembarcó en Repsol, donde aún mantiene un 20% de la petrolera. Una participación que se eleva hasta el filo del 30% gracias al acuerdo de sindicación con la mexicana Pemex que Del Rivero suscribió dos meses antes de su relevo.
Un acuerdo que según las últimas informaciones avanzadas por agencias, de las que ya se hizo eco este diario, quedaría a salvo a pesar de que el Sacyr de Manrique se viera obligado por sus bancos acreedores a vender hasta un 8% de su paquete de Repsol. Un supuesto con el que la constructora aplazaría el vencimiento de hasta 2.900 millones de su préstamo y obtendría una caja con la que hacer frente a los pagos que finalmente se acuerden antes del miércoles, fecha en que vence el crédito en sus términos actuales.
Las dudas sobre el acuerdo de sindicación con Pemex que no ha aliviado por completo las tensiones con Repsol, la vuelta de Del Rivero al consejo de Sacyr tras su destitución, el relevo de los tres consejeros con los que las cajas de ahorros contaban en la compañía y la reclamación de 57,6 millones de euros por parte de Hacienda han hecho mella en la nueva etapa de Sacyr bajo la batuta de Manrique. Una etapa que, para muchos inversores y analistas, se prometía más tranquila en su consejo de administración y más alcista en Bolsa, con un repunte del 5% en la jornada siguiente a la destitución de Luis del Rivero.
Este sendero bajista tras el cambio de presidente contrasta con el repunte del 5,4% que se ha anotado en el mismo periodo Repsol, para el que los expertos esperaban una mala trayectoria bursátil ante la amenaza de venta parcial por decreto de la nueva mesa de decisiones de Sacyr. Su cotización apenas se ha visto afectada por los continuos rumores sobre el porcentaje del que Manrique estaría dispuesto a desprenderse en la petrolera para resolver una refinanciación de deuda que se negocia a dos días vista para su cierre.







