Las Bolsas europeas oscilan entre ganancias y pérdidas mientras los inversores tratan de digerir el último acuerdo de los líderes europeos para enfrentar la crisis de deuda soberana. Los futuros de los índices estadounidenses operaban con pocos cambios después de las caídas registradas en Asia.
El índice Stoxx Europe 600 cedía un 0,2% en los primeros compases de la negociación, mientras que los contratos de futuros que vencen en diciembre repuntaban un 0,1%, después de que el índice MSCI Asia Pacífico retrocediera un 2,1%.
El contrato de diciembre, de Standard & Poors 500 (SPX) subió un 0,1 por ciento, mientras que el MSCI Asia Pacífico Índice retrocedió un 2,1 por ciento.
La falta de nuevo de un acuerdo entre los líderes europeos en la Cumbre que arrancó ayer en Bruselas llena de indecisión a los inversores, que parecen querer esperar a conocer las decisiones definitivas para tomar posiciones.
Por el momento han transcendido algunos hechos. Como que el Reino Unido se ha desmarcado de una mayor integración presupuestaria. También otros países como Hungría o Suecia prefieren quedarse fuera del Tratado, al menos por el momento.
También el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, ha anunciado que la UE destinará 200.000 millones de dólares al Fondo Monetario Internacional (FMI) para incrementar sus recursos y que socorra a los países miembros en apuros.
Ayer además el BCE dio una de cal y otra de arena: Rebajó un cuarto de punto los tipos de interés de referencia, hasta el 1%, pero se negó a comprar de forma masiva bonos.
En el mercado de divisas el euro se movía con ligeras caídas en su cruce frente al dólar, hasta establecer su tipo de cambio en 1,3344 dólares.
Mientras tanto en los mercados secundarios de deuda, la prima de riesgo española repunta hasta los 390 puntos básicos, 10 puntos más desde el cierre de la sesión de ayer. El BCE también mueve ficha y según algunos medios ha vuelto a comprar deuda española e italiana para evitar un repunte mayor del riesgo país.







