El Tesoro Público ha conseguido colocar esta mañana 3.562 millones de euros en su subasta de obligaciones a 10 años, aunque la presión de los mercados ha obligado a subir el interés de estos títulos hasta unas cotas no halladas desde hace 14 años, rozando ya el 7%. En concreto, para poder ver una rentabilidad similar hay que remontarse al 7,26% que se pagó en una subasta en 1997.
El organismo que dirige Soledad Núñez ha colocado hoy 3.562 millones en obligaciones con un cupón del 5,85% y vencimiento a 31 de enero de 2022, a una rentabilidad media del 6,975%. La demanda ha alcanzado los 5.500 millones de euros.
En la última subasta a diez años que se había celebrado hasta el momento, del pasado octubre, el Tesoro había logrado colocar 1.787 millones de euros a unos tipos más bajos, del 5,453%, a pesar de que coincidió en el tiempo con la rebaja del rating que realizó Moody’s. Tras la subasta de hoy, la prima de riesgo ofrecida a los inversores en el mercado secundario por los bonos españoles a diez años respecto a los alemanes ha llegado a tocar los 500 puntos básicos tras conocerse los resultados de la subasta, con un rendimiento del 6,762%, frente al nivel de 466,9 puntos básicos de la apertura.
En lo que queda de año, el Tesoro volverá a acudir a los mercados en cinco ocasiones antes de que acabe el año, la primera de ellas el martes 22 de noviembre para colocar letras a 3 y 6 meses. En el mes de diciembre realizará dos emisiones más de letras: el martes 13, de letras a 12 y 18 meses, y el jueves 20, de letras a 3 y 6 meses. El organismo cerrará el ejercicio con una subasta de bonos el jueves 1 de diciembre y otra de obligaciones el jueves 15 de diciembre. No está previsto que se modifique el calendario.
A pesar de los elevados tipos exigidos al Tesoro en la subasta de deuda, la vicepresidenta económica del Gobierno y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, ha afirmado que la sostenibilidad de la deuda española “está fuera de toda duda”. En declaraciones a la Cadena Ser, Salgado ha explicado que en los Presupuestos Generales del Estado de 2011 se han presupuestado para intereses 27.000 millones de euros. “Vamos a gastar incluso con estas tensiones 3.000 millones menos, con lo cual la deuda es perfectamente sostenible, aunque desearíamos tener tipos más bajos”, ha añadido.







