Mercados

El precio de las materias primas cae en octubre tras un verano al alza

El mercado de las materias primas también sufre estrés post-vacacional. No hay más que constatar las cifras del mes de octubre, cuando el índice de los 19 recursos naturales más demandados comenzó su andadura con unas caídas del 14,7% con respecto al veraniego mes de agosto. Los inversores adquieren menos oro, que tradicionalmente ha sido un valor refugio en las épocas de turbulencia económica, y tampoco compran tanto petróleo, que suele actuar como indicador de crecimiento económico. Ambas materias cotizan en octubre lejos de sus máximos en 2011.

Los ‘brokers’ han aprovechado la actual situación económica para generar volatilidad y hacer caer los precios de las principales ‘commodities’. En particular, el oro ha experimentado una fuga de capital continua en el mes de octubre, y los precios del lingote han caído un 14% desde que alcanzaron su máximo en agosto.

Desde comienzos de 2011, (el onceavo año de carrera alcista de esta materia prima y su mayor ‘rally’ desde 1920, según los analistas), el precio del oro ha mantenido una tendencia progresiva y moderada al alza, lo que le ha llevado a situarse un 16% por encima de su precio en 2010. Aunque los recién llegados al oro no han sido afortunados, y lo han visto caer desde los 1.900 dólares de agosto, hasta los 1.600 en los que se mueve actualmente.

En la evolución anual del comercio de oro, destacan leves descensos a comienzos de mayo y agosto, pero es en septiembre cuando empezó la caída en picado con una pérdida del 10% en ese mes.

Las periódicas caídas del oro encuentran su explicación en su tendencia histórica a moverse opuestamente a las acciones. En octubre, los títulos suelen alcanzar un mínimo e iniciar una sólida racha alcista, por lo que los inversores tienden a sacar su capital del oro para destinarlo a otros productos, lo que conlleva descensos en el precio del metal.

Aparte de las oscilaciones propias del mercado, los inversores también tienen en cuenta la demanda de las economías emergentes. Dos semanas antes del fin del tercer trimestre, el índice de materias primas de DJ-UBS estaba en territorio positivo, a pesar de la deuda soberana en Europa y el temor a otra recesión en EEUU. Sin embargo, el índice cerró el trimestre con caídas del 11,3%, ante la posibilidad de un enfriamiento de China.

Las empresas de India o China, que no están sometidas a la presión de la crisis en la misma medida que las de EEUU, Europa o Japón, son uno de los operadores que mueve el mercado.

Así, es posible establecer una relación entre la inversión en oro y los patrones culturales como, por ejemplo, Diwali. Ésta festividad tiene lugar a finales de octubre, cuando los jóvenes programan sus bodas y anuncian sus compromisos, y se considera un buen augurio comprar joyas en esta época.

Los gestores de fondos cotizados son conscientes de que, tal y como recoge un análisis de Ned Davis Research, la conducta del oro durante los diez últimos años, fue similar: su precio generalmente se ubica cerca de mínimos justo antes de Diwali, y se dispara en la celebración gracias a las empresas de joyería que acumulan el 50% de la demanda.

El oro negro
Los operadores también han comprendido lo oportuno de invertir menos en petróleo, una materia que mide el desarrollo de la economía global, en un momento en que el crecimiento es casi nulo. El barril marcó en abril un precio de 114 dólares, y ahora cotiza sobre 75, lo que supone una caída del 32%.

La crisis de la economía europea y la debilidad del dólar no han sido el único factor que ha pasado factura a la demanda de crudo. La compleja situación política en algunos países productores, (la ‘Primavera Árabe’) ha afectado a los ciclos de comercio de este producto, debido a la inestabilidad en la producción.

Y, una vez más, también influye la demanda. El producto interior bruto (PIB) chino creció en el tercer trimestre un 9,1%, por debajo del 9,5% previo. La posibilidad de una ralentización de esta economía, la segunda consumidora mundial de crudo, está haciendo caer los precios.

El Gobierno chino ha aplicado varias medidas en los últimos meses para enfriar la economía. Los mercados, que confiaban en la creciente demanda de petróleo del gigante asiático, están invirtiendo menos en petróleo a la vista de que, en septiembre, la demanda de este producto subió en China un 1%, la tasa más baja del año.
En conclusión, incluso sin caídas adicionales, las evoluciones históricas sugieren que los precios de las materias tardarán en regresar a máximos.

Los precios del uranio se desploman por miedo a nuevas ‘Fukushimas’
En este momento de inestabilidad económica, los inversores no sólo desinvierten en oro y petróleo. También abandonan materias como el uranio, utilizado en la producción de energía nuclear (el sector que aglutina el 30% de la demanda mundial de este producto). Después del terremoto y el tsunami que golpeó Japón el 11 de marzo, paralizando la planta nuclear de Fukushima Daiichi, la demanda de uranio cayó por la preocupación sobre el incidente, que socavó el apoyo a la energía nuclear. En septiembre, los precios semanales del combustible se situaron en 49 dólares, un 23% más bajos que los registrados el 7 de marzo, antes del desastre, según Ux Consulting Co LLC, aunque no mucho más bajos que los registrados en octubre, en torno a los 52 dólares.

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