Las bolsas asiáticas han perdido el optimismo que habían mostrado en las últimas jornadas y han cerrado con resultados mixtos. A lo largo de la sesión oscilaron entre las pérdidas y las ganancias debido a la falta de la referencia de Wall Street, que ayer celebró el Día de la Independencia, y por el anuncio de Moody´s, que ha puesto en duda la calidad de la deuda china.
Además, la agencia de calificación crediticia ha advertido de que las perspectivas de los bancos chinos se pueden deteriorar debido a su deuda. Y a pesar de que el Gobierno japonés ha aprobado un segundo presupuesto extraordinario de dos billones de yenes (unos 17.000 millones de euros) destinado a la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto y el tsunami del pasado 11 de marzo, la confianza no se ha asentado en el continente asiático.
Así, el Nikkei cerraba con ganancias del 0,07%, mientras que el Hang Seng se dejaba un 0,10%.
En Europa el signo negativo también predominaba en los principales selectivos. Uno de los peor posicionados era el Ibex 35, que a media sesión registraba pérdidas del 0,55%.







