Los malos datos macro que se han conocido hoy en el Viejo Continente están detrás de las caídas generalizadas en las principales plazas de negociación. El índice Sentix de confianza inversora ha marcado sólo 3,5 puntos enteros de los 8,6 enteros que esperaban los expertos, lo que ha sumado más pesimismo a las dudas sobre el rescate griego, la próxima reunión del Banco Central Europeo de este jueves y las medidas a adoptar por el nuevo gobierno luso, tras la derrota de los socialistas en las urnas este fin de semana.
Con este panorama, poco antes del cierre de las negociaciones, los parqués de las llamadas economías periféricas eran los más castigados. Milán se dejaba un 1,69% en su principal índice, cifra que se rebajaba ligeramente hasta el 1,01% de Atenas o el 0,78% de Dublín. París retrocedía un 0,93%, mientras que Londres se mantenía más fuerte en el lado de las ganancias con tímidos avances del entorno de una décima.
En el mercado de divisas, el euro se mantiene estable en su cambio frente al dólar. Al cierre de esta edición, cada moneda europea se cambiaba por 1,4613 dólares estadounidenses, con lo que se aproxima a su récord histórico. Por su parte, el dólar conseguía un cambio de 80,17 yenes, mientras que la libra esterlina se mantenía al filo de los 1,63 dólares.
Los bonos españoles se han mejorado su posición respecto al ‘bund’ alemán (3,04%) hasta un diferencial de 222 puntos básicos y un tipo del 5,26%. Este recorte de distancias ha llegado, no tanto por la mejoría de los títulos españoles, sino como por la consolidación de los germanos sobre la barrera del 3%. Los bonos a diez años griegos se han pagado al 16% y los irlandeses al 10,7% al comienzo de la semana.
El oro ha mantenido su escalada por encima de los 1.550 dólares por cada onza del metal.







