Fitch le da un respiro a la deuda soberana europea

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La agencia de calificación crediticia Fitch ha dado hoy un balón de oxígeno a los denominados países periféricos de la zona del euro, entre ellos España, al asegurar que se encuentran “muy por delante” del resto de los países de la región de la moneda común a la hora de financiar sus necesidades fiscales.

Según considera la agencia, España, junto a Irlanda, Grecia y Portugal, ya ha financiado entre dos tercios y tres cuartos de sus necesidades, frente a algo más del 50% que han financiado hasta el momento la mayoría de los países de la eurozona. “Mientras que todos los Estados miembros (de la UE) están respondiendo en diversa medida a la necesidad de implementar programas creíbles de consolidación fiscal a medio plazo, sólo Grecia, España, Portugal e Irlanda han acometido un ajuste fiscal substantivo”, según Fitch, que califica la deuda de España, con un rating de AA+/estable; a Irlanda, con AA-/estable; a Portugal, con AA-/perspectiva negativa, y a Grecia, con BBB-/perspectiva negativa.

No obstante, Fitch subraya que, aunque algunos países como Grecia y España han llevado a cabo un “impresionante comienzo” en materia de consolidación fiscal, el proceso está en “los primeros días”. “Muchos países se enfrentan a tres o cuatro años de consolidación fiscal para estabilizar la deuda pública”.

El informe publicado hoy aparece en un momento en que había regresado el temor a los mercados de una nueva crisis de deuda soberana similar a la griega, ante los informes que apuntaban a que Irlanda podría necesitar ser rescatado. El diferencial del bono español de deuda a diez años respecto al bund alemán se situaba en 172 puntos, lejos del récord histórico de los 221 puntos alcanzado en el mes de junio. El bono español presentaba hoy una rentabilidad de 4,056%, frente al 2,327% del bund.

Sin embargo, si la calma es aún la nota dominante en la deuda española, no se puede decir lo mismo de la de los otros países implicados en el informe de Fitch. El spread del bono portugués llega hoy a los 354 puntos básicos (con un rendimiento del 5,835%) después de que ayer el Tesoro del país colocase una emisión de 378 millones de euros en deuda a diez años. El bono de Irlanda, que se ha convertido en el foco de atención ante el temor de que necesite un rescate, se encontraba con una rentabilidad del 6,02%, rozando el récord histórico del 26 de enero de 2009 (6,025%). El bono a diez años griego alcanzaba el 11,8%, el más alto desde mayo.