La Seda de Barcelona regresó hoy al mercado, tras un año de suspensión bursátil, con una caída del 60%, que situó el precio de sus acciones en 0,14 euros frente a los 0,34 con los que arrancó la sesión. La CNMV anunció el viernes el fin de la suspensión cautelar de la negociación en el sistema de interconexión bursátil de las acciones de La Seda, suspendidas desde el pasado día 5 de junio de 2009.
El supervisor advirtió a los inversores sobre los riesgos que rodean la empresa, porque el éxito de su plan está sujeto a una cadena de condiciones. Si la ampliación de capital no llega a realizarse, el plan de viabilidad quedará tocado y la banca acreedora “podría instar la declaración de concurso”, alertó la CNMV.
La banca ha aceptado capitalizar 150 millones de deuda. Aportaría, pues, la mitad de los 300 necesarios. Pero ese pacto sólo vale si La Seda logra en efectivo otros 150 millones de manera simultánea o previa.
La compañía afirma que tiene ya 100 millones seguros, así que, para llegar a 300, sólo le faltarían 50. Pero esa suscripción de acciones por 100 millones está condicionada a que La Seda reciba peticiones de suscripción por al menos 300 millones (incluidos esos 100 y los 150 de la banca). Una suscripción incompleta de la ampliación la dejaría sin efecto, salvo si el capital final fuera de 301 millones. Y los inversores que hubieran comprado derechos de suscripción preferente en la fase de negociación de los mismos “perderían el importe pagado para su adquisición”.







