La volatilidad marcó la jornada en la Bolsa española, que llegó a registrar subidas a media sesión, a la espera de la rueda de prensa de Jean Claude Trichet. Sin embargo, el presidente del BCE no tranquilizó a los inversores y volvió a llevar al Ibex 35 a números rojos. A ello se le sumaron las advertencias del FMI en las que urgía a España a implementar rápidamente una reforma fiscal. Caroline Atkinson, portavoz de la entidad, ha destacado que España ha presentado un paquete de medidas «bastante grande» y ha enfatizado que es necesario ponerlo en marcha con celeridad para lograr la reducción del déficit.
Al cierre de la sesión, el índice se dejó un 2,93% hasta los 9.352,6 puntos. Los CDS de la deuda española también marcaron máximos en los 262,7 puntos básicos.
De nuevo las constructoras y los bancos fueron los que más sufrieron el revés del mercado. Las acciones de Sacyr Vallehermoso volvieron a encabezar el retroceso, con caídas superiores al 6%, seguidos de los títulos de Popular, que se dejaba cerca del 5%, y BBVA, con pérdidas similares.
Bankinter, Santander, Banesto y Criteria tampoco se salvaron de la senda bajista de la Bolsa con retrocesos entre el 4% y el 2%. Sólo las acciones de Gas Natural consiguieron registrar saldo positivo, con subidas del 1,5% después de un buen consejo de Goldman.
A pesar de un respiro inicial, la banca española volvió a sufrir hoy el ataque de los especuladores. BBVA y Banco Popular fueron los más afectados por un nuevo envite. Sus acciones caían cerca del cierre en torno a un 5,5%. A primera hora la cosa parecía distinta. Las acciones del sector hasta lograron tocar las ganancias a pesar de que los rumores volvían a jugar en su contra. Las especulaciones sobre que las agencias de calificación preparaban una nueva rebaja a la deuda italiana y un informe de Moody´s no demasiado alentador sobre el posible contagio de la crisis de deuda al sector financiero fueron pasadas por alto en sus cotizaciones.
Los rumores, sin fundamento según muchos, de las anteriores jornadas dispararon la especulación principalmente sobre los bancos. Es más, el préstamo de acciones, técnica clásica de los conocidos ‘hedge funds’, se incrementó de manera notable en los principales valores de la Bolsa española. Según datos de Bolsa Madrid, los títulos prestados de Bankinter han aumentado un 20,23%, los de Telefónica un 18,73%, mientras que los de los dos grandes bancos repuntaban más del 10%. Ante estos datos, diversas fuentes del mercado creen que las «manos fuertes» están aprovechando las rebajas para comprar y que cuando llegue el rebote, serán los mismos bajistas los que se lancen a comprar, para poder devolver los títulos.
Estas técnicas especulativas también entrañan, según algunos, un tejido más complejo. Algunas fuentes consideraron que los especuladores podrían estar marcando precios a través de otros instrumentos, como los propios CDS de algunas compañías. Algunos creen que los especuladores estarían comprando seguros de impago para dispararlos de tal manera que reflejasen que esas empresas no son especialmente sólidas. Todo ello, para conseguir un único objetivo: lastrar el precio de la acción.
En este punto, los analistas recuerdan que el préstamo de acciones es la herramienta principal que utilizan los inversores que quieren posicionarse a la baja en un valor. Para ello, toman prestadas las acciones de otro inversor, las venden y las recompran más tarde, cuando su cotización ha bajado. Muchos sospechan que estas habilidades podrían ser utilizadas por algunos clásicos del mercado como Credit Suisse. Es más, algunos apuntan que éste podría estar llevando a cabo una campaña para captar inversores.
El fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, consideró hoy que hay formas de «criminalidad económica» detrás de los «ataques especulativos» contra el euro y las finanzas europeas.







