El macrocontrato para el suministro de trenes de alta velocidad definitivamente será cosa del gobierno que emerja de las elecciones generales del próximo 26 de junio.
El abultado retroceso que acumula Talgo desde su estreno en Bolsa hace poco más de un año cuenta ahora con otro argumento bajista. El punto de ventaja que hasta ahora se otorgaba a los trenes fabricados en España para hacerse con contratos de suministro para la red de alta velocidad (AVE) podría quedar en papel mojado.
La eliminación de esta prima al Made in Spain llega después de la decisión del Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC) para admitir el recurso que había presentado la estadounidense Bombardier. Aunque no hay una sentencia definitiva, el secretario de Estado de Infraestructuras, Julio Gómez-Pomar, ha adelantado este martes que con toda seguridad se optará por suprimir esta condición en aras de una mayor libertad de competencia.
Esta opción choca de frente con los planteamientos que había puesto sobre la mesa Talgo en los últimos meses. La histórica ferroviaria española había criticado que la concesión de solo un punto extra por la nacionalidad de los trenes ofrecidos no premiaba “lo suficiente” a la industria nacional para el suministro y mantenimiento de hasta 30 trenes AVE. Una licitación que es de las más abultadas de Renfe en los últimos tiempos y por la que la cotizada se había interesado abiertamente.
Mientras que el representante del Gobierno en funciones ha adelantado el fin de la prima a los fabricantes españoles, fuentes del sector indican que en realidad la decisión definitiva se dejará en manos del equipo que ocupe la primera bancada del Congreso de los Diputados tras las elecciones del próximo junio. Al nuevo Ejecutivo corresponderá fijar las condiciones definitivas del pliego para encajar la dilución del punto de la españolidad, que bien puede pasar por dejar el concurso en 99 puntos en lugar de 100 o en una reformulación completa del procedimiento.
Desde su debut el 7 de mayo de 2015, la compañía se ha dejado por el camino un 54% de su capitalización bursátil. De los 9,25 euros a los que se colocó cada una de sus acciones, ya solo restan 4,22 euros en los cruces más bajistas de este martes en el que se rompe una racha de dos sesiones consecutivas de tímidas ganancias en las que tan solo se ha conseguido remontar un 0,4%.







