El único segmento de la Bolsa española en el que crece la negociación es en el de futuros y opciones, elementos de cobertura ante la volatilidad reinante. El Banco Central Europeo (BCE) ha vuelto a desplegar sus armas financieras en este mes de marzo. El organismo ha detonado su bazuca para potenciar el crédito y esto se ha dejado sentir también en el mercado de deuda corporativa de BME, que ha admitido a negociación emisiones por un volumen un 40% superior al de hace un año.
A lo largo del mes pasado, se admitieron a negociación emisiones por un volumen total de 26.450 millones de euros. Un drástico incremento si se tiene en cuenta que en los dos primeros meses del año la tendencia había sido a la inversa, pues aún así se mantiene un retroceso del 7,1% en el primer trimestre del ejercicio, según las cifras que este mismo viernes ha publicado Bolsas y Mercados Españoles (BME).
No obstante, el incremento en la admisión de emisiones, el apetito de los inversores por estos papeles en el mercado secundario parece haber descendido notablemente. El volumen de negociación alcanzado en el mismo mes de marzo se quedó en 28.803 millones de euros, un 47,1% menos que hace un año. En el acumulado trimestral, la disminución es del 63,4%, cerca de dos tercios de lo registrado en 2015.
El panorama se repite en el Mercado Alternativo de Renta Fija (MARF), donde la admisión a negociación ha más que duplicado la cifra de hace un año al sumar un total de 139 millones de euros. El volumen acumulado en los tres primeros meses del año asciende a 482 millones de euros, lo que supone más de seis veces lo registrado en el primer trimestre del ejercicio anterior.
La volatilidad de los mercados también parece prevenir los movimientos de cartera en renta variable, pues el volumen de marzo en este segmento de la Bolsa cedió un 27% con respecto al año anterior, hasta los 62.683 millones de euros. Además, el número de negociaciones ha sido un 9% inferior al de entonces, al quedarse en 4,9 millones de cruces.
Desde BME se pone en evidencia que tanto los festivos como la menor actividad aparejada a los días hábiles de negociación de Semana Santa también han influido en un descenso que se deja notar también en fondos cotizados (ETF, por sus siglas en inglés). En el tercer mes del año, la negociación ha sido un 1% inferior a la de hace un año en este segmento, mientras que el acumulado trimestral supera en un 16% los registros de igual periodo del año 2015.
Por lo que se refiere al mercado de derivados, en warrants y certificados se produjo una contracción del 36% hasta marzo al marcar 213,6 millones de euros. De nuevo, el mes de marzo fue significativamente menos activo que el mismo del año anterior, con un volumen un 43% inferior en 65,2 millones de euros.
A contracorriente y como síntoma de la búsqueda de cobertura del mercado ante la volatilidad reinante, sí se registró una mayor negociación en derivados sobre futuros del Ibex 35 y del Ibex Mini. Los incrementos fueron del 3% y el 5%, respectivamente, hasta totalizar 1.920.556 y 897.166 contratos. En futuros y opciones sobre acciones se registran también incrementos del 3,5% y el 8,1% respectivamente, según las cifras mensuales aportadas por BME.







