La prima de riesgo se estrecha hasta los 134 puntos básicos ante el ligero repunte de rentabilidad que se exige al ‘bund’ alemán de referencia. El Ibex 35 alcanza la media sesión negociadora de este miércoles con alzas del 0,8% en la que es su quinta consecutiva en el lado amable de la gráfica, su mejor racha desde el pasado mes de octubre. Ni el peor dato del paro para un febrero desde hace tres años amedrenta la remontada del selectivo madrileño, que apunta ya a los 8.700 puntos.
Al frente de las ganancias se colocan FCC (+4,2%), ArcelorMittal (+3,7%), Banco Santander (+2,9%), Mapfre (+2,5%) y Popular (+2,3%). Al otro extremo de la tabla de revalorizaciones, Acerinox se lleva la peor parte al digerir con caídas del 3,5% los recortes de consejos que varios brókeres han propinado a la acerera. Mediaset España (-1,9%), Red Eléctrica (-1,4%) y Enagás (-1,3%) se colocan también en el vagón de cola del selectivo madrileño que tienta los 8.680 puntos.
La marca que ha marcado el paro de febrero no frustra el tono optimista del mercado, a pesar de que no se había registrado una lectura tan negativa para esta magnitud macro clave desde el año 2013. Por otra parte, el índice de precios a la producción en la Eurozona tampoco ha logrado colmar las expectativas de los expertos, hecho que repite lo sucedido con la cifra de inflación y que facilita el eventual despliegue de medidas adicionales por parte del Banco Central Europeo (BCE).
Por el resto de plazas europeas, solo el Ftse MIB italiano emula la remontada del índice madrileño, con ganancias del 0,7%. Frente a este comportamiento, el paneuropeo EuroStoxx 50 suma un 0,3% a su gráfica y rebasa por tres enteros los 3.000 puntos. Una décima menos medra el DAX de Fráncfort, mientras que el CAC 40 parisino muestra un comportamiento plano al ecuador de las negociaciones. El Ftse 100 londinense, a contracorriente, digiere el débil dato de actividad en el sector de la construcción con caídas del 0,3%.
La prima de riesgo vuelve a estrecharse en el mercado secundario de deuda soberana. Los inversores exigen tipos más elevados al ‘bund’ alemán de referencia, que se quedan en el 0,19%, mientras que a los papeles españoles a diez años se les suaviza rentabilidad hasta el 1,52%. Así, el diferencial entre los papeles del Tesoro Público y los del Bundesbank se queda en 134 puntos básicos.






