Mientras que la textil aplaza su estreno bursátil por las condiciones del mercado y otros factores, Telepizza ya ha enviado el folleto de la operación a la CNMV. Uno de los estrenos del año en Bolsa tendrá que esperar. Cortefiel ha decido aplazar sus planes de salida a cotización y los débiles datos de ventas del último trimestre del ejercicio pasado, marcados por temperaturas inusualmente altas para el invierno español, tendrían mucho que ver en el aplazamiento de la esperada colocación.
A la debilidad de unas cifras de negocio que pretendían usarse como carta de presentación ante los potenciales inversores se habrían sumado otros factores negativos como la incertidumbre política y la volatilidad de mercados reinantes. Por todo ello, según publica El Mundo refiriéndose a partícipes del proceso previo al salto a Bolsa, se habría determinado dejar la histórica operación para más adelante.
Estos factores, señalan las mismas fuentes, habrían provocado la venta de la textil a unos múltiplos inferiores a los que se vendrían barajando en los despachos de los tres fondos de capital riesgo dueños de la firma española: CVC Partners, Permira y PAI Partners. En este sentido, fue el año pasado cuando comenzó a hablarse del posible desembarco de Cortefiel en el mercado de valores al calor de los éxitos cosechados en algunas operaciones celebradas entonces como Aena y Cellnex.
Dado el secretismo que ampara la legalidad vigente para los fondos de inversión de capital riesgo, nunca habían llegado a confirmarse de forma oficial los planes de los accionistas de Cortefiel, pero desde el sector se daba por cierta la operación. El gigante financiero Goldman Sachs fue señalado como la entidad escogida para mover el libro de venta de una operación que buscaba captar más de 1.000 millones de euros.
Esta partida sería todo un desahogo para los tres fondos accionistas que hace diez años se hicieron por 1.400 millones de euros con el control de la firma textil de la familia Hinojosa. Aunque el plan inicial pasaba por optimizar el negocio y hacer caja en un plazo del entorno de un lustro, la debilidad del sector debido a la caída del consumo ha retenidos a la terna sin posibilidad de venta y con la obligación de refinanciar con recurrencia sus deudas.
Los analistas señalan que la principal incertidumbre sobre el negocio de la firma, más allá de la variable meteorología que retrasa y modifica muchos hábitos de compra, está en las decisiones que el nuevo Gobierno podría tomar en cuanto a gravámenes como el IVA -que mermaría el consumo privado- y los vinculados a ganancias por inversión -que podrían frenar la entrada de algunos inversores.
Telepizza mantiene el rumbo al parqué
Por lo contrario, la que sí mantiene sus planes de salida a Bolsa a pesar de la volatilidad del mercado y a compartir algunos accionistas con Cortefiel es Telepizza. La cadena de restauración ha presentado ya ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) para recibir el visto bueno al proceso o encajar las recomendaciones y exigencias que al documento ahora presentado estime oportunas el supervisor.
El objetivo de sus actuales dueños, los fondos KKR y Permira, sería sacar a cotización cerca de un 50% de su capital social, con lo que a tenor de las últimas valoraciones de la compañía supondría una operación cercana a los 600 millones de euros, según publica Efe. En principio, se estima que tanto los dos inversores ya citados como el resto de vehículos presentes en su capital social -cerca de una docena- mantendrán posiciones en el renovado accionariado tras el regreso, pues la sociedad ya marcó precio en Bolsa entre los años 1996 y 2007, cuando se produjo su exclusión.







