El índice de referencia de la Bolsa de Atenas pierde un 6% atenazado por la “espiral de muerte” y el ‘Petromagedón’ que vaticina Citi. La semana empieza con un tono marcadamente bajista en las Bolsas europeas. El Ibex 35 vuelve a luchar por aguantar la cota de los 8.200 puntos, cuya pérdida está en juego ya por tercera ocasión desde que empezó el año. El parqué madrileño encaja con caídas superiores al 3% las nuevas tensiones que llegan desde Grecia y el pesimismo de Citi.
El hecho de que el viernes pasado los representantes de la Troika abandonasen Atentas sin constatar avances sustanciales para la primera revisión del tercer rescate financiero al país ha vuelto a desatar la especulación. Con la vista puesta en la reunión de ministros de Finanzas europeos que tendrá lugar este mismo jueves, las voces más agoreras hablan ya de nuevo fiasco en el proceso y una nueva vuelta de tuerca a las condiciones hasta ahora pactadas con Bruselas. Ante este panorama, el índice de referencia de la Bolsa helena cede un 6% a la media sesión.
En el caso de Madrid, donde el recorte se queda en la mitad, los valores más penalizados de su índice rey son ArcelorMittal (-6,5%), Amadeus (-6%), Gamesa (-5,8%), Repsol (-5%) y Sacyr (-4,5%). Para muchos de ellos, el común denominador es paso por caja de los inversores de perfil más oportunista y a corto plazo, espoleado por recortes de consejo de grandes casas de inversión. Ni un solo valor escapa al rojo: Iberdrola (-1%) y Mapfre (-0,9%) son las que lo encajan con más entereza.
Por el resto de plazas europeas, las caídas son en todos los casos superiores al 2%. El Ftse 100 londinense es el que menos se duele de la “espiral de muerte” que vaticinan los analistas de Citigroup, que en su más reciente informe macro contempla la posibilidad de un ‘Petromagedón’ que se traduzca en una “significativa y sincronizada” recesión global. Al otro extremo, el DAX alemán, que cede un 2,8%.
Por el mercado secundario de deuda soberana, la prima de riesgo escala ya hasta los 142 puntos básicos. A los bonos españoles a diez años se les exige rentabilidad por un 1,68%, mientras que los ‘bunds’ alemanes de referencia marcan tipos del 0,25%.







