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China amplía el derrapaje bursátil de Ferrari

Ferrari

Il Cavallino Rampante no lograr soltar el freno de mano en la Bolsa de Milán entre escándalos de emisiones de sus competidores y caída de ventas en algunos de sus mercados internacionales clave. La trayectoria de Ferrari en la Bolsa de Milán tiene un rumbo inequívoco: bajista. Desde los máximos intradía de la sesión debut de hace solo cuatro semanas, Il Cavallino Rampante se ha dejado ya un 40% de su valor bursátil. Y China acaba de aparecer en escena para abrir la puerta a un más que probable recrudecimiento del castigo.

Ni una sombra queda ya de los 46,19 euros que se llegaron a pagar por las acciones de la automovilística el día de su puesta de largo en la Bolsa de Milán. Este último martes, y apenas cuenta un mes entre una fecha y otra, su galopante -a la baja- gráfica de precios ha logrado salvar en las últimas los 33,00 euros que en algunos compases de la sesión llegaba a perder de vista. Si, en un ejercicio de condescendencia con la italiana, se toman como referencia los 43 euros de su colocación, el derrapaje alcanza ya a un 23% de aquel valor inicial.

El castigo ha sido tal en varias de las 22 sesiones bursátiles con que únicamente cuenta a sus espaldas, que el supervisor del mercado milanés ha decretado la suspensión de negociación. La última de ellas, este mismo martes a consecuencia del freno que sufre la economía de China. Por seguir con el símil automovilístico, la desaceleración del ‘Gigante Asiático’ no es sorpresa para ningún inversor a estas alturas, pero sí lo ha sido la drástica reducción de ventas que Ferrari ha tenido que encajar en el que hasta ahora había sido uno de los más pujantes mercados del lujo.

Aunque desde Pekín se insiste en que sus últimas medidas económicas y monetarias van a la búsqueda de un cambio de modelo de expansión, desde las exportaciones hacia el consumo privado interno, las cifras de ventas de la firma italiana del motor ponen en duda el éxito de estas políticas. A lo largo del ejercicio 2015, de los concesionarios de Ferrari salieron un 22% menos de bólidos que hace un año con destino a China.

La cifra ha logrado mejorar en dos puntos la caída de ventas acumulada al cierre del tercer trimestre del año, pero se queda lejos de aportar la gasolina necesaria para mantener la velocidad de negocio planteada por la de Maranello. Si en el estreno bursátil en la Piazza Affari de Milán el presidente Sergio Marchionne planteaba la posibilidad de alcanzar antes de 2019 el objetivo de 9.000 vehículos vendidos, ahora se pone en duda que este 2016 puedan alcanzarse los 7.900 nuevos conductores de un ferrari.

Desde el portal especializado ZeroHedge se explica que un factor más podría estar trabando el rodaje de la italiana: la lucha declarada del Gobierno chino contra la ostentación de altos cargos públicos y empresariales. En su afán por liquidar la corrupción como carta de presentación para cimentar el ya referido cambio de modelo económico y avanzar hacia unos mercados más abiertos, no parece la mejor idea encargar un ferrari para el garaje, apuntan en el sitio financiero.

En el sentido opuesto, América se convierte en el nuevo Dorado de la compañía, pues sus ventas en el continente han subido un 7%, según los datos aportados por la compañía. Más allá, Japón, donde se han aparcado un 33% más de coches de la firma italiana que el año pasado. Sin embargo, los expertos recelan: el mercado nipón es mucho más pequeño y sujeto a las medidas monetarias de su banco central, que recientemente ha sorprendido con tipos de interés negativos que coartan considerable la capacidad de maniobrar en los mercados con yenes. Como apuntan desde ZeroHedge, los caballos de un ferrari parecen una buena opción de inversión fácilmente transportable hacia fuera el archipiélago.

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