La prima de riesgo escala hasta los 125 puntos básicos a pesar de que el dato de paro ha sido mejor del esperado por el consenso de analistas. La sesión vuelve a complicarse para el Ibex 35 y el conjunto de las Bolsas europeas ante el nuevo desplome de precios del petróleo. El retroceso del selectivo madrileño y de sus vecinos ha ido engordando al ritmo que la caída del crudo se hacía cada vez más sonora a pesar de la publicación de algunas referencias macro optimistas en el Viejo Continente.
Al ecuador de las negociaciones, dos únicos valores logran aguantar en el terreno alcista. Se trata de Aena y Mediaset España, que apenas se apuntan ganancias del 0,19% y el 0,04%, respectivamente. Al otro extremo de la tabla de revalorizaciones, Sacyr y CaixaBank sufren el impacto que el nuevo retroceso del crudo puede tener para el negocio de su participada estrella: Repsol. Mientras que la petrolera se deja un 4,8% de capitalización a media sesión de este martes, sus dos inversores de referencia ceden en el mismo orden un 6,6% y un 5,6%.
La gráfica del Ibex 35 pierde los 8.650 puntos al encajar caídas por el 1,6% de su valor. Ni siquiera del dato de paro publicado antes de la apertura de sesión consigue suavizar la retirada inversora. Y eso a pesar de que el dato mostrado ha sido mejor de lo previsto por el consenso de analistas, que descontaban que 20.000 personas más habrían engrosado las listas del paro al cierre del pasado mes de enero.
Por el resto de plazas europeas, las caídas se suceden frente a un barril de Brent que ya coquetea con perder los 32 dólares. El mismo porcentaje que el índice rey de la Bolsa española se dejan el Ftse 100 londinense, que se acerca al debate sobre la eventual salida de Reino Unido de la Unión Europea, y el CAC 40 parisino. El Ftse MIB italiano cede el testigo de farolillo rojo asumiendo unas pérdidas del 1,4%. Una décima porcentual menos retrocede el EuroStoxx 50, que lucha por aguantar los 2.980 puntos básicos.
En el mercado secundario de deuda soberana, la prima de riesgo escala posiciones hasta los 125 enteros al ecuador de las negociaciones. El bono español a diez años marca una rentabilidad del 1,57% mientras que a los ‘bunds’ alemanes de referencia para el cálculo de diferencial se le exigen únicamente tipos del 0,32%.







