El temor a un paso por caja de los que probablemente dentro de poco serán sus nuevos socios japoneses de referencia acelera las ventas.
La enésima caída de las materias primas castiga en Bolsa a Acerinox. El retroceso de la acerera se amplía al 3% y arrebata a su gráfica los 8,00 euros por acción tras conocerse que su segundo mayor accionista, Nisshin Steel, podría acabar en manos de su hasta ahora mayor rival Nippon Steel. Los inversores temen ya posibles ventas por parte de su próximo compañero de viaje.
Nippon Steel es el segundo mayor fabricante de acero del mundo, solo por detrás de ArcelorMittal, y el mercado teme que una vez completase su toma de control sobre su paisana japonesa pudiera hacer caja con su participación del 15,66% en la española Acerinox. A razón de los actuales precios de mercado de esta última, las posiciones de Nisshin alcanzan una valoración de más de 330 millones de euros.
El objetivo de la operación, según ha anunciado Nippon Steel, es mejorar la competitividad de la industria en pleno frenazo de la demanda de metales en China, el gran consumidor global de estos materiales. La compañía es ya titular de un 8% de su rival, cuarta mayor del sector en el mercado japonés, y ahora aspira a controlar entre un 51% y un 66% de su accionariado para convertirla en filial en marzo de 2017.
Los analistas de Ahorro Corporación destacan que la clave de la operación, por lo que se refiere a Acerinox, es conocer si Nippon consideraría estratégica esta participación, que para Nisshin sí lo es. Sin embargo, la gigante japonesa aún no ha detallado tan siquiera su hoja de ruta para hacerse con su compatriota, por lo que la incertidumbre seguirá pesando sobre la española en un momento poco grato para el conjunto de la industria del metal.







