Si se consideran también las cotizadas cuyos directivos han salido de compras en el último mes, la cifra engorda hasta un 43% de las cotizadas del índice rey. El hundimiento sin remedio de precios en Bolsa española ha forzado a muchas de sus cotizadas a tirar de chequera para amortiguar la penalización del mercado. Más allá de las habituales operaciones de liquidez para capear la volatilidad, un tercio del Ibex 35 ha recurrido directamente a engordar autocartera como antídoto a la sangría inversora.
Únicamente entre los cinco pesos pesados de la Bolsa española, el desembolso efectuado para contener el castigo de los inversores ha ascendido a más de 1.000 millones de euros, una cifra equivalente a la capitalización bursátil de Sacyr o tres veces la de PharmaMar, la antigua Zeltia. Pero la cifra va mucho más allá si se tienen en cuenta las operaciones efectuadas por la decena de cotizadas que han engordado autocartera en las últimas cuatro semanas. Y eso sin contar con las del Mercado Continuo, que en muchos casos han seguido el mismo guión e incluso han estrenado fichado a brókeres cuidadores de su gráfica vía los tradicionales contratos de liquidez.
En el caso del sector financiero, uno de los que detenta más protagonismo en el índice español por antonomasia, son BBVA y Popular y Banco Santander los que han incrementado posiciones sobre su propio capital. El presidido por Francisco González ha pasado del 0,447% hasta el 0,617% de autocartera, y su propio presidente ha adquirido 19.300 acciones más como reinversión de dividendos, según consta en los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
La autocartera del Popular ha pasado de suponer tan solo un 0,097% de su capital a representar un mucho más abultado 0,805%. Por si fuera poco, el accionista Credit Mutuel, con puesto en su consejo de administración, ha puesto de su parte con la adquisición de 594.000 acciones. En el caso del Santander, los ángeles de la guarda han sido el consejero Ignacio Benjumea y la misma presidenta, Ana Botín, que ha adquirido 187.660 títulos de la entidad a lo largo del mes de enero. Las posiciones propias han pasado en este caso al 0,349% desde el 0,342% de origen.
Las constructoras, otro de los sectores que con más fuerza ha sufrido los últimos vaivenes del mercado, también se han apuntado a aplicar esta técnica de contención frente al descenso de cotizaciones. ACS ha incrementado peso del 2,572% al 3,612%. Acciona ha hecho lo propio desde el 0,557% hasta el 0,586%. En Sacyr, el engorde de posiciones propias ha supuesto el paso del 0,943% a 1,548%, siempre según los datos del supervisor del mercado.
Si se tienen en cuenta los movimientos de altos directivos de las compañías, el comportamiento se extiende a otras tres más del grupo. Movidos a partes iguales por la oportunidad de incrementar cuota de poder a bajos precios y por enviar un mensaje de respaldo ante un mercado bajista, según explican los analistas, uno de los representantes de Carlos Slim en FCC, Alejandro Aboumrad, se ha hecho con 481.638 títulos. En OHL, uno de los hombres de Villar Mir, Tomás García Madrid, ha afrontado la compra de 915.701 títulos de la concesionaria. Y, por último en este grupo, el consejero independiente Óscar Fanjul ha afrontado la compra de 2.600 acciones de Ferrovial.
En el caso de Repsol, duramente penalizada por la inexorable depreciación del petróleo, la casi totalidad de su cúpula directiva ha incrementado peso al haber optado por cobrar el dividendo de la compañía en nuevas acciones en lugar de efectivo. Junto con esta medida, el abultado desplome de la cotizada se intentó suavizar también mediante el incremento del 0,355% al 1,252% en autocartera.
Por lo que se refiere al incremento de posiciones sobre el propio accionariado, tres cotizadas más completan la lista en el Ibex 35. Son Iberdrola, que ha pasado del 0,174% al 1,067%; Indra, del 0,183% al 0,203% de su capital; y Telefónica, que con un 3,293% a partir del 2,294 anterior a enero vuelve a marcar máximos de los últimos años. En este último caso, tres de sus más insignes directivos han engordado modestamente su cartera gracias al plan global de compra de acciones de empleados: César Alierta, José María Álvarez-Pallete y Santiago Valbuena.
Con Acerinox y Mapfre se completa el elenco de las 15 cotizadas de las 35 del Ibex 35 en las que bien la propia compañía o su alta dirección ha tirado de chequera para capear el temporal bursátil. En la acerera ha sido su presidente Rafael Miranda el que prácticamente ha doblado cartera con la adquisición de 10.000 acciones. En la aseguradora, la independiente Catalina Miñarro -única mujer en la comisión delegada de la compañía- ha incrementado posiciones casi por diez gracias a la adquisición de la misma cantidad de títulos en pleno descalabro de los valores financieros del parqué madrileño.






