La espera a las cuentas de los bancos españoles, el fin del dividendo en Deutsche Bank, el freno a la venta de Lloyds y un nuevo desplome en Italia han sido ingredientes de un cóctel bajista sin diatribas. Las Bolsas europeas han cerrado sesión este jueves muy cerca de sus mínimos intradía en una sesión que ha ido de más a menos. El rebote por el que se decantaban los índices del Viejo Continente a primera hora se ha ido aminorando hasta convertirse en pérdidas al encajar los débiles balances y recortes anunciados por algunos gigantes financieros.
El Ftse MIB de la Bolsa de Milán ha vuelto a situarse a la vanguardia de los retrocesos. El selectivo italiano ha perdido un 3,5% de su valor lastrado por unos bancos que han llegado a perder un 10% de su capitalización, como ha sido el caso de Popolare di Milano y Monte dei Paschi di Siena (Banca MPS). El desplome y la falta de contrapartida compradora han sido tan notables que el supervisor transalpino se ha visto obligado a suspender la negociación de hasta cinco valores financieros a lo largo de la sesión.
Al extremo opuesto, Londres ha conseguido aguantar el tirón bajista con caídas de un 1% en el Ftse 100 al cierre de sesión. Si en Italia las dudas en torno a la banca van por la ralentización de su proceso de saneamiento y fusiones, en Reino Unido las dudas van en sentido opuesto. Una vez completada la reestructuración más acuciante, la volatilidad parece haber forzado al Gobierno a desistir en sus planes de hacer caja en el nacionalizado Lloyds Banking Group y reprivatizar la entidad financiera, que ha perdido un 1,3% al cierre.
Por España, la cautela ante la avalancha de cifras anuales que se producirá mañana en el sector se ha convertido en pánico vendedor a tenor de lo ocurrido en los países vecinos. Con las premisas de las cuentas de cierre de ejercicio de Banco Santander y Bankinter, los inversores han preferido tomar distancia de un sector en el que mañana desfilan sus balances CaixaBank, Popular y Banco Sabadell. Tanto el presido por Ana Botín como BBVA han cerrado con caídas superiores al 3,5%.
La caída ha sido aún más abultada en el caso de Bankia, cuyos títulos han cedido un 3,7% al cierre, ahondando en mínimos de cotización desde el año 2013. Su gráfica ha cedido por debajo de los 0,90 euros por acción al encajar el abultado desembolso en indemnizaciones que puede suponer la sentencia del Tribunal Supremo sentenciando que existió falsedad en la documentación con la que la entidad salió a Bolsa en verano de 2011. Con todo, el Ibex 35 ha cedido un 1,7% que le ha permitido salvar los 8.590 enteros.
En el caso del DAX, el descalabro del 5,5% que ha sufrido Deutsche Bank se ha traducido en recortes del 2,4% para el selectivo de la Bolsa de Fráncfort. Después de haber publicado las pérdidas anuales más abultadas de su historia y de haber suspendido los bonus para su cúpula directiva, el consejo de administración del gigante bancario europeo ha adelantado este jueves que no propondrá reparto alguno de dividendo de cara a este ejercicio.
Para terminar de disparar la volatilidad, el rumor de un posible acercamiento entre Rusia y la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) para plantear un posible recorte de la producción de cara a los próximos meses. Una medida de urgencia para contener el descalabro de precios del ‘oro negro’ que, sin embargo, Arabia Saudí se ha apresurado a desmentir como autoproclamada portavoz del cártel de naciones productoras. El barril de crudo ha llegado a subir un 7% para luego aminorar sus ganancias al entorno del 3%, en los 35,05 dólares para la referencia Brent de referencia en Europa.







