La banca frena la remontada por la que a primera hora se decantaba el índice, que vuelve a caer presa de la volatilidad en una horquilla de más de 200 puntos. La volatilidad vuelve a ser la protagonista en un nuevo arranque semanal en las Bolsas europeas. La menor negociación que comporta el cierre de Wall Street por el festivo de Luther King facilita los vaivenes de precio en los índices del Viejo Continente. En los cruces más pesimistas, el Ibex 35 llega a despedirse del soporte de los 8.500 puntos.
Los registros más bajos de los últimos dos años y medio se han repetido cuando, dos horas después del inicio de sesión, se han visto los 8.427 puntos en la gráfica del Ibex 35. A media sesión, el índice madrileño ha logrado recuperar la cota de los 8.500 enteros, pero seguía inmerso en el terreno de las pérdidas (-0,5%) a pesar de haber vuelto a intentar el rebote en los compases más madrugadores de la jornada, cuando se superaban incluso los 8.600 básicos.
Al ecuador de la sesión bursátil, menos de una decena de valores conseguía esquivar el rojo de las caídas dominante en el selectivo. ArcelorMittal (+3,9%), CaixaBank (+1,6%), Ferrovial (+1,5%) y Enagás (+0,8%) se colocaban al frente de la tabla de revalorizaciones, unas haciendo gala de su carácter como valor regio y otras celebrando la tímida ganancia en precios de las materias primas de metal y energía. Al otro extremo, FCC (-4,4%), Banco Sabadell (-3,6%), Sacyr (-2,3%), Popular (-2%) y Bankinter (-1,7%), que esta misma semana dará cuenta de su cierre anual.
La Bolsa de Milán se convertía una vez más en la que recibía un mayor castigo inversor, con la pérdida de un 1,5% en su índice de referencia, el Ftse MIB. Al otro extremo, el Ftse 100 de Londres conseguía mantenerse en el cierre del pasado viernes con el comportamiento más plano de entre sus vecinos europeos. Mientras tanto, el paneuropeo EuroStoxx 50 sufre la pérdida de un 0,3% y lucha por salvar los 2.900 enteros. Una décima porcentual menos es lo que se deja el CAC 40 parisino.
Ya en el mercado secundario de renta fija, la prima de riesgo de los bonos españoles a diez años marca 126 puntos. A estos papeles se les exige una rentabilidad del 1,73% mientras que para los ‘bunds’ alemanes de referencia a igual vencimiento se reclaman tipos del 0,47%.







