A razón de la exposición internacional de cada una de las compañías, Iberdrola se convierte en la opción más defensiva y Endesa en la más vulnerable ante hipotéticos cambios. La jornada post-electoral de este lunes es bajista para la Bolsa española desde su primer arranque. El castigo más amplio recae sobre las energéticas, cuyos inversores temen que alguna de las múltiples combinaciones de poder que ahora se barajan decrete un brusco giro a un modelo de negocio que aún digiere el encaje de la reforma del ministro Soria.
El sector de la energía ha copado las posiciones de cola del Ibex 35 y del conjunto del Mercado Continuo en este lunes marcado por el rojo de las caídas. Al fondo de la tabla, la misma Abengoa que además lucha por su supervivencia en pleno preconcurso de acreedores se deja un 9% de su valor. La petrolera Repsol sufre también los nuevos mínimos de cotización del crudo con caídas del entorno del 5% a la media sesión Europa.
Las acciones de Endesa, cuyo mercado ha quedado circunscrito a la Península Ibérica tras las múltiples reordenaciones de activos orquestadas por su matriz Enel, sufren un retroceso del 4,7% hasta tocar mínimos de los últimos cinco meses, pues desde el pasado mes de julio no se veía a su gráfica en lucha por aguantar la cota de los 17,70 euros por acción. La renovable Fersa, cuyo negocio ha sido afectado directamente por la reforma energética del Gobierno de Mariano Rajoy, se deja cerca de un 4%.
Las gigantes de la industria logran recuperar posiciones con respecto a los cruces más bajistas de la primera mitad de la sesión, pero en ningún caso se logran abandonar pérdidas del 2%. Estos son los casos de Red Eléctrica (REE), Enagás, Gas Natural e Iberdrola. La menos perjudicada al ecuador de las negociaciones es Solaria, cuya gráfica apenas cede un 1,5% de su capitalización.
Ante el incierto panorama político que se desprende del escrutinio de los votos emitidos ayer domingo, los inversores prefieren hacer caja antes de que cualquier eventual combinación política pudiera dañar el devenir del sector. En este sentido, cabe destacar que la cuestión energética es una de las que más disparidad suponía en cuanto a los programas de las diferentes formaciones concurrentes a estos comicios generales.
Desde Ahorro Corporación Financiera, el bróker de las antiguas cajas de ahorros, se explica con rotundidad que “la primera lectura” de las urnas “es negativa” sin paliativos para el sector. Más allá de la propia regulación, los expertos de esta casa señalan que el repunte de la prima de riesgo que entraña la palpable dificultad para formar gobierno implica un mayor coste medio ponderado del capital, con lo que sus valoraciones y recomendaciones de consenso podrían quedar reducidas más pronto que tarde.
Por lo que se refiere al escenario puramente político, advierten además de que la posibilidad de que se dé “un gobierno de frente popular ampliado” no entraba en las quinielas que barajaba el mercado y, por tanto, “no [está] recogido en las cotizaciones”. Así concluyen que un eventual ascenso de Podemos a la capacidad de poder decidir en esta materia sería “particularmente negativo” para Endesa, por su prácticamente nula exposición internacional, sin una producción renovable “destacada” y muy expuesta a la generación nuclear.
Ante esta posibilidad, los gestores consideran que Iberdrola “podría ser la opción más defensiva”. En cualquier caso, al no haber sobre la mesa cuestiones de regulación que exijan de resolución inmediata, se destacar que un hipotético retraso en la formación de gobierno impida la operativa del sector dentro de “una cierta normalidad”, según recogen en un análisis en el que valoran el impacto y la estrategia a seguir en el sector.







