El nuevo rating se ha acompañado de perspectiva negativa, lo que deja la puerta abierta a próximas e inminentes nuevas rebajas según evolucione la cuestión independentista. Los grandes nombres propios de la economía global redoblan sus presiones contra la deriva separatista del Gobierno de Cataluña. La agencia de calificación crediticia Fitch ha entrado en escena al degradar hasta ‘bono basura’ la nota del Instituto Catalán de Finanzas (ICF), el equivalente regional del Instituto de Crédito Oficial (ICO).
El recorte de nota ha sido desde ‘BBB-’ hasta ‘BB’. Una calificación que adentra al ICF en el terreno de la deuda de inversión de alto riesgo y para inversión puramente especulativa, según la gradación de Fitch. Por si fuera poco, se ha acompañado al nuevo rating de perspectiva negativa, lo que deja la puerta abierta a próximas e inminentes nuevas rebajas.
Desde la agencia de calificación se apunta que la Comunidad Autónoma figura como garante de la deuda emitida por este organismo que tiene por objetivo facilitar la financiación empresarial en Cataluña. La propia Generalitat es además el único accionista de esta sociedad pública fundada en 1985.
Desde la compañía estadounidense se explica también que cualquier eventual acción sobre la nota de la deuda catalana repercutirá de nuevo en la calificación del Instituto. En este sentido, los papeles soberanos regionales fueron recientemente rebajados por Fitch ante las tensiones generadas con el Gobierno central en torno a la cuestión independentista.







