La fabricante de pulseras deportivas Fitbit sufre un revés del 3%, pero desde su estreno en la Bolsa de Nueva York ha cerrado al alza en siete de cinco sesiones. Nike ha conseguido en la última sesión negociadora de la semana alzas de más del 4% en Wall Street. La gigante deportiva se ha colocado al frente del agregado S&P 500 del la Bolsa neoyorquina y en el blanco de muchas carteras de inversión después de haber superado las previsiones del mercado para sus cuentas.
A cierre de su cuarto trimestre fiscal, la compañía ha logrado un beneficio de 865 millones de dólares frente a los 698 millones de hace un año. En cuestión de ganancias por título, la cifra ha pasado de los 78 centavos hasta los 98 centavos de los que ha dado cuenta este viernes.
Los analistas más optimistas habían predicho un máximo de 83 centavos por acción, sin vaticinar que el incremento de ingresos pudiera alcanzar el 5%, hasta los 7.780 millones de dólares. Unas cifras que en todos los casos han batido las previsiones del consenso y, por tanto, han espoleado la gráfica de la compañía.
Peor suerte es la que ha corrido este viernes Fitbit. La fabricante de pulseras deportivas sufre caídas de casi el 3% al cierre semanal, si bien no se trata más que del paso por caja de muchos de sus primerizos accionistas a la luz del rebote acumulado. A pesar del descenso, su gráfica ha marcado alzas en cinco de las siete sesiones que cuentan desde su estreno bursátil y desde el lunes se ha revalorizado un 10%.







